
Hace apenas dos semanas fallecía una de las grandes pioneras de la música electrónica, la francesa Éliane Radigue. Su desaparición ha llevado a una oleada de publicaciones en redes sociales sobre otras compositoras y artistas sonoras que, como ella, llevaron la música más allá: innovadoras musicales cuyo trabajo recordamos en este Día Internacional de la Mujer.
En la historia de la música, la innovación suele asociarse a nombres consagrados del canon masculino. Sin embargo, desde el siglo XX numerosas compositoras ampliaron los horizontes sonoros, explorando nuevas tecnologías, espiritualidades y formas de escucha. Repasamos el legado de cinco creadoras que transformaron el paisaje musical contemporáneo.
Pauline Oliveros (1932–2016) — Estados Unidos
Pionera de la música electrónica y experimental, Oliveros desarrolló el concepto de deep listening, una práctica que invita a expandir la percepción sonora y la conciencia del entorno acústico. Su trabajo influyó tanto en la composición contemporánea como en las prácticas de improvisación y arte sonoro.
Oliveros también recalcó la importancia de abrir brechas para mujeres compositoras. Célebre fue su artículo de 1970, publicado en el New York Times, And Don’t Call Them ‘Lady’ Composers (“Y no las llamen ‘damas’ compositoras”). “Sigue siendo cierto que, a menos que sea extraordinariamente sobresaliente, la mujer en la música siempre será subordinada, mientras que los hombres de igual o menor talento encontrarán un lugar para sí mismos. No basta con que una mujer elija ser compositora, directora o tocar instrumentos que antes eran interpretados exclusivamente por hombres; no puede evitar que sus esfuerzos sean aplastados —si no de forma directa, entonces mediante una exclusión sutil e insidiosa por parte de sus colegas varones", reclamaba.
Wendy Carlos (n. 1939) — Estados Unidos.
Carlos revolucionó la música electrónica al demostrar que el sintetizador podía dialogar con la tradición clásica. Su álbum Switched-On Bach, interpretado con sintetizador Moog, popularizó estos instrumentos y abrió un nuevo campo para la experimentación sonora en el ámbito académico y popular. Seguramente lo recordará por la banda sonora de A Clockwork Orange (1971), la controversial cinta de Stanley Kubrick.
Volvería a trabajar con él para The Shining (1980) y también trabajó en la música de Tron (1982). Otro aspecto relevante es que desde 1979 habló abiertamente sobre los derechos trans y su experiencia vital. Mucha de su obra permanece sin reeditar y no está disponible en plataformas de streaming.
Alice Coltrane (1937–2007) — Estados Unidos
Arpista, pianista y compositora, Alice Coltrane expandió el jazz hacia territorios espirituales y modales, incorporando influencias de la música india y de tradiciones devocionales. Su obra abrió caminos hacia una concepción más contemplativa y cósmica del jazz.
“A lo largo de los siglos, las mujeres han sido contenidas y limitadas. La creación no podría haberse concebido, ni siquiera considerado (mucho menos llegado a manifestarse) sin la mujer. Ella es esencial, una energía poderosa. Ella es primero”, decía, vinculando su práctica espiritual con su creación musical, tal como John Coltrane había empezado a hacer en A Love Supreme.
Kaija Saariaho (1952–2023) — Finlandia
Figura central de la música contemporánea europea, Saariaho combinó escritura orquestal refinada con exploraciones electrónicas y espectrales. Su música, de gran riqueza tímbrica, se distingue por una sensibilidad poética que explora la relación entre sonido, espacio y emoción.
“Su música es de una belleza hechizante y refleja una imaginación llena de color; pero, de algún modo, también es una forma de investigación sonora, a través de la ciencia y la artesanía, y, siempre, de la poesía y la reflexión. Kaija ha cambiado la música porque ha cambiado nuestra percepción y nuestra manera de escuchar”, escribió la directora de orquesta Susanna Mälkki tras la muerte de Saariaho.
En Costa Rica, se pudo ver hace 10 años su gran ópera L’Amour de Loin, en transmisión desde la Ópera Metropolitana.
Gabriela Ortiz (n. 1964) — México
Una de las voces más influyentes de la composición latinoamericana actual, Ortiz integra tradiciones populares mexicanas con técnicas contemporáneas. Su obra dialoga con la historia, la identidad cultural y la vitalidad rítmica del continente. En 2005 visitó el país en el Foro de Compositores del Caribe. La Orquesta Sinfónica de Heredia ha interpretado sus composiciones y en 2023 grabó su Altar de Viento.
Claro está, quedan tantas por fuera que sería ingrato no recordarlas.
- Laurie Anderson (1947, Estados Unidos): Pionera del arte multimedia y la performance musical, donde convergen electrónica, narrativa y arte conceptual.
- Delia Derbyshire (1937–2001, Reino Unido): Figura clave del BBC Radiophonic Workshop y una de las arquitectas de la música electrónica temprana.
- Pauline Viardot (1821–1910, Francia): Compositora y pedagoga influyente del siglo XIX, que expandió el repertorio vocal y operístico.
- Unsuk Chin (1961, Corea del Sur): Una de las voces más destacadas de la música contemporánea internacional, conocida por su escritura virtuosa y experimental.
- Tania León (1943, Cuba/Estados Unidos): Compositora y directora que ha integrado tradiciones afrocaribeñas con la música sinfónica contemporánea.
- Meredith Monk (1942, Estados Unidos): Innovadora en el uso extendido de la voz humana y la performance interdisciplinaria.
- Hildur Guðnadóttir (1982, Islandia): Compositora contemporánea que ha impactado el lenguaje de la música para cine y televisión con texturas minimalistas y experimentales.
