El lunes 20 de julio del 2026, el segundo vicepresidente de la República, Douglas Soto Campos, visitó el acopio del Museo de Arte Costarricense (MAC) para seleccionar 13 obras célebres del Patrimonio del Estado, con el fin de exhibirlas en su oficina, sala de espera, sala de reuniones y la recepción de Casa Presidencial, en Zapote, de acuerdo con documentos del Museo.
Tras la visita, la Presidencia solicitó el préstamo de las piezas y la Junta Administrativa del MAC firmó un acuerdo el 8 de setiembre, que entró en vigor diez días después, para permitir el traslado de las obras pese a que el curador a cargo y la Auditoría Interna del Museo advirtieron sobre la inconveniencia del préstamo.
El traslado no se concretó, según señaló el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ). Dicha cartera indicó que las piezas no se movieron del acopio ubicado en San José centro.
Finalmente, tras dos publicaciones de La Nación sobre la solicitud de las obras, Casa Presidencial desistió del proceso de préstamo el 9 de octubre alegando la realización de “modificaciones” en el espacio de oficinas del vicepresidente, quien también funge como embajador en Washington.
Tanto la Política de Préstamos de Obras de Arte de la Colección del Museo de Arte Costarricense como la Política Nacional de Gestión de Colecciones de Arte 2020-2030 subrayan que los préstamos de obras deben ser para exhibición al público general, como advirtió el curador del MAC en sus valoraciones técnicas.


Tras la visita de Soto al acopio, el curador Byron González realizó el 30 de julio una inspección técnica de las oficinas en Casa Presidencial donde se pretendía exhibir las piezas.
En su reporte del 19 de agosto, González especifica que el vicepresidente solicitó algunas de las obras más conocidas del Museo, como La foto de sus quince años (escultura de Leda Astorga, de 1991) y Mujeres caminando I (litografía de Francisco Zúñiga, de 1982).
Además, se solicitaron piezas relevantes de Fernando Carballo, Luisa González, Leonel González, Rafael Fernández, Lola Fernández, Manuel de la Cruz González, Rodolfo Stanley, César Valverde y Ólger Villegas.
Presidencia argumentó que en Zapote se reciben visitas de muchas delegaciones locales e internacionales y que se realizarían cinco visitas guiadas al despacho del vicepresidente. El préstamo sería por tres años, pero las obras de papel debían reemplazarse cada tres meses.
La Nación tuvo acceso a tales detalles tras dos solicitudes de información planteadas el 16 y el 30 de setiembre. Inicialmente, el despacho del Ministerio de Cultura y Juventud, que cobija al MAC, se negó a entregar la información pública requerida, incluyendo actas, oficios, listado de obras y criterios curatoriales.
El despacho y el Museo de Arte Costarricense habían alegado, en sus respuestas del 30 de setiembre y el 15 de octubre, que el proyecto era preliminar y que, por lo tanto, no había lista de obras definitiva ni podía adjuntar actas, convenio, acuerdo ni los reportes técnicos porque, según el Ministerio de Cultura, “las condiciones vinculadas a su eventual implementación no llegaron a materializarse”.

Los documentos enviados finalmente a este diario, el pasado 28 de octubre, confirman que todos los detalles requeridos habían sido conocidos por el Museo de Arte Costarricense desde el inicio del trámite.
Casa Presidencial había aclarado que no contaba con presupuesto para asegurar las piezas desde que hizo la petición formal del 25 de agosto, y que tampoco tenía fondos para su traslado.
Pese a esas condiciones, la Junta aprobó el convenio que entraría en vigor el 18 de setiembre, según las respuestas del MCJ enviadas a La Nación.

¿Qué dijo el criterio técnico?
En su reporte curatorial, Byron González hizo observaciones sobre la eventual exhibición en los recintos de Casa Presidencial considerando seguridad, temperatura y espacio, y con base en las obras por las que el vicepresidente había “mostrado interés”.
González recalcó que “el Despacho de la Segunda Vicepresidencia de la República se considera un espacio de acceso restringido”, de manera que no cumpliría con el requisito establecido por la Política de Préstamos de Obras de Arte de la Colección del Museo de Arte Costarricense.
Dicho documento establece que la Junta Administrativa del Museo de Arte Costarricense “aprobará solicitudes de préstamo únicamente para exposiciones a las que tenga acceso el público general, sean estas gratuitas o de pago”.
Tras una primera publicación de este diario sobre el tema, el pasado 1.º de octubre, la Auditoría Interna envió un servicio de advertencia a la Dirección del MAC sobre una eventual “falta de claridad sobre las obligaciones de las partes, las personas responsables y los plazos del préstamo”.

La auditora Yilena Alcázar advirtió, el 2 de octubre, de que la Dirección tenía cinco días para entregarle la documentación correspondiente.
“La salida de las obras sin la formalización del convenio, la acreditación de las condiciones técnicas del lugar receptor o la cobertura de seguro exigible podrían exponer el patrimonio institucional a deterioro, daño, pérdida o sustracción”, señaló.

Cinco días después, el 7 de octubre, la directora del MAC, Katrin Aason, escribió a Presidencia diciendo que el despacho del MCJ le comunicaba de “modificaciones” en las oficinas, por lo que debía realizarse una segunda visita. Presidencia replicó el 9 de octubre confirmando los cambios, sin especificarlos, y señaló que debía “suspender temporalmente” el proyecto.
El 10 de octubre, Aason respondió a la auditora que la información no había estado disponible porque “el trámite se encontraba aún en etapa administrativa y se venía realizando conforme al debido proceso”. Asimismo, confirmó la suspensión del préstamo.

