
Verónica González se sinceró tras un evento de su emprendimiento, una iniciativa enfocada en el modelaje, el crecimiento personal y el empoderamiento femenino.
La modelo y empresaria costarricense confesó que, al regresar a su hogar, sentía que lo sucedido no era lo esperado, ya que algunas personas no pudieron llegar a la actividad que había preparado.
“Llegué a la casa literalmente a llorar. En algún momento era porque me sentía frustrada”, relató.
Aunque calificó la jornada como un éxito, reconoció que le dolió sentir que aún no transmite al público la verdadera esencia de su propuesta. “Me dolió porque a veces creo que no he logrado realmente llegarle a la gente que necesita entender qué es MV”, expresó.
Para la exreina de belleza, la iniciativa nació desde un propósito más profundo que la pasarela. Según explicó, la idea surgió junto a una persona muy especial para ella.
“En su momento nació con mi mejor amiga, que ya no está físicamente en este mundo y que ella me dejó ese legado para construir un espacio seguro, desde el amor, con un equipo de profesionales que hemos evolucionado muchísimo a través del tiempo”, dijo.
La empresaria detalló que su iniciativa busca ser un espacio seguro para mujeres de distintas edades y tallas, donde pueden capacitarse en maquillaje, expresión pública y teatro, además de trabajar en confianza y seguridad personal.
“Lo único que tenemos en común las personas que estamos dentro (...) es que tengan la disposición de aprender”, aseguró.
Tras el desahogo llegó la calma. González afirmó sentirse orgullosa de lo construido y reiteró su deseo de impactar a más vidas.
“Estamos haciendo las cosas bien, desde el amor y guiados por Dios. Y me encantaría que esta iniciativa llegue a muchas otras mujeres que necesitan vivirlo”, concluyó.
