Televisión

Conozca a ‘Chanchis’, la torera improvisada que se roba el ‘show’ en Palmares

A Catalina Loría le gusta disfrutar de las corridas de toros desde la arena, a escasos metros del peligro. Ella participa en los arriesgados juegos que realizan las televisoras en el redondel y ya se animó a hacerle un desplante al animal

La adrenalina de tener a un toro a poquísimos metros de distancia es adictiva, o al menos así es para la torera improvisada Catalina Loría, mejor conocida como ‘Chanchis’.

La joven de 29 años, vecina de Tibás, se ha convertido en una de las protagonistas de las corridas de toros de este 2021 en el redondel de Palmares, por la valentía y el ímpetu que ha mostrado sobre la arena. Para empezar, este martes 28 de diciembre fue parte del toro boliche, juego que realiza Teletica para los improvisados y donde se ganó los aplausos del público en la corrida de las 3 p. m.

Minutos más tarde, durante esa misma corrida, se animó a hacer algo que solo había hecho una vez en los 11 años que tiene de ser torera improvisada: un desplante. Se sentía confiada y motivada para volver a repetir aquella hazaña que años atrás había realizado, pues su familia la estaba viendo y el público estaba animado.

Poco a poco se fue acercando al toro, aún sabiendo que lo que hacía era peligroso. De repente el toro tomó velocidad y le pasó por encima, dejándole unos cuantos moretones y golpes en la cabeza, en el hombro y en una de sus piernas, pero nada de gravedad.

“A mí nunca me ha levantado un toro, el único golpe que tengo es el del desplante que hice, pero ya ni me duele. Eso sí, yo le puedo decir que esto es muy arriesgado porque yo tengo mucho tiempo de jugar, de venir al redondel, pero nunca me le había metido al toro como este año y yo creo que es porque ya le he ido perdiendo el miedo... al principio sí me daba mucho temor, pero siempre me ha gustado mucho sentir esa adrenalina”, comentó Loría.

Catalina afirma que, además de ser un pasatiempo para ella, la gente le escribe con frecuencia para felicitarla y se ríe cuando recuerda que le han dicho que ella es más valiente que muchos otros toreros improvisados.

De quien definitivamente no ha recibido una felicitación es de su mamá, Rosa Ramos, a quien llama apenas sale del redondel.

“Mi mamá padece de la presión y apenas termina la corrida yo lo que hago es llamarla para que vea que estoy bien. Entonces siempre me dice que qué barbaridad y agrega: “bruja deje de estar haciendo eso. Compórtese”, dice entre risas.

La otra que pasa “bajando a todos los santos” es su abuelita Edith Ramos, quien no se pierde las trasmisiones televisivas para asegurarse que a su nieta no le vaya a pasar nada.

Y es que ambas se han tenido que acostumbrar a esta pasión de Catalina, pues si hay algo que ella tiene claro es que no piensa dejar de ser torera improvisada.

“Yo voy a seguir arriesgándome, siempre hasta el final o hasta que me levante un toro, pero ahí mi abuela se pegaría un buen susto, porque ella pasa muy pendiente de mí. Me pasa mandando muchas bendiciones y me dice que tenga cuidado, que no me arriesgue, entonces esperemos que eso no pase”, agrega.

Catalina es bastante cuidadosa, sobre todo porque sus hijos José Max (de 11 años) y Matías (de 6 años), siempre la ven y como madre afirma que por ellos “debe cuidarse”.

“Yo creo que para ser torero improvisado uno debe tener valentía para entrar al redondel y tiene que tener muy claro lo que va a hacer, porque uno también tiene hijos”, asegura.

Cuando cumplió 18 años, Catalina Loría por fin pudo cumplir su sueño de participar en una corrida de toros. Era algo que deseaba desde niña.

Todo comenzó cuando tenía seis años y vio a su papá Andrés Loría junto a sus tíos ingresar a la plaza por primera vez. Desde entonces se imaginaba haciendo lo mismo.

Ahora no se pierde una sola corrida de toros de Zapote y este 2021, como era de esperarse, se fue para Palmares. Su pasión es tal que, incluso, pide vacaciones en el bar en el que trabaja para poder ir al redondel.

“Lo que pasa es que yo me estoy quedando en unas cabañas aquí en Palmares para poder ir a las dos corridas del día y hasta el 2 de enero. Y es que después de la corrida venimos todos magullados, con ganas nada más de dormir, uno sí se cansa mucho en el redondel”, cuenta.

Actualmente, junto a su compañera Shirley Montero, Chanchis es una de las toreras más experimentadas de las corridas de Palmares.

Kimberly Herrera

Kimberly Herrera Salazar

Periodista graduada de la Universidad Internacional de las Américas. Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.

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