
El actor estadounidense Tom Cruise volvió a convertirse en el centro de la atención mediática tras un gesto de cortesía hacia la princesa de Gales, Kate Middleton, durante la premiere del filme Digger.
La interacción entre ambas figuras en la alfombra roja desató un intenso debate en redes sociales y medios internacionales sobre las normas del protocolo de la Casa Real británica.
El momento ocurrió cuando el protagonista de Hollywood, saludó de beso a la esposa del príncipe William y posteriormente le tomó la mano para asistirla al bajar un tramo de escaleras mientras lucía un elegante vestido de gala.
El gesto fue aplaudido por gran parte del público como una muestra espontánea de caballerosidad y respeto.
Sin embargo, también encendió las alarmas entre los observadores de la realeza más estrictos, quienes recordaron que la etiqueta tradicional de la Corona desaconseja el contacto físico directo o espontáneo iniciado por terceros hacia los miembros de la familia real.
No es la primera ocasión en la que la estrella de cine interactúa de cerca con integrantes de la monarquía británica, con quienes mantiene una relación cordial desde hace varios años.
Pese a los señalamientos de los tradicionalistas, la princesa de Gales respondió con una sonrisa y total naturalidad a la ayuda ofrecida por el intérprete.
La escena dividió opiniones entre quienes consideran que este tipo de muestras de educación deben prevalecer por encima del rígido protocolo y aquellos que sostienen que las figuras públicas deben apegarse con mayor rigurosidad a las reglas de la etiqueta real.
