
Más allá de la banda 424, donde el artista comparte inspiración y creación con sus compañeros, el proyecto Achará es el “patio de juegos” del músico costarricense Felipe Pérez. En su perfil más personal y solista, el cantautor se deja llevar más por sus sentimientos; y es, por decirlo de una manera, más libre.
Eso precisamente es lo que mostrará este 18 de setiembre con el estreno del sencillo Sorompo, sí, así como lo lee: Sorompo.
En su primer disco como solista (No hay horóscopo, del 2017), Pérez, recién ganador del premio de la Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica (ACAM) en el apartado mejor ingeniero de sonido, expresó sentimientos más oscuros, densos y melancólicos. No obstante, en Sorompo manifiesta una emoción muy distinta: una combinación entre buen humor y “buena nota”.
Sorompo es una palabra que suena muy costarricense y que refleja que el español es un lenguaje riquísimo. Eso es precisamente lo que muestra Pérez en la canción; es una reconciliación y carta de amor al idioma con el que “aprendió a querer”.
“Sorompo habla sobre mi amor al español. En esta canción me digo a mí mismo ‘¡qué sorompo!’ pensando en la época en la que escribía en inglés, para luego enamorarme del idioma con el que hablo todos los días y con el que aprendí a querer y ser querido", manifestó el artista en un comunicado de prensa, en el que agregó que la canción estará disponible en plataformas digitales este viernes 18 de setiembre.

En la pieza canta como habla y está tranquilo, dice el autor. “Sale mejor cuando el corazón explota con palabras que suenan a este lugar”, agrega la letra de la obra, conceptualizando así el carácter que presentará Pérez en su nuevo disco, el cual se titulará Buena nota y que se estrenará el 13 de noviembre.
“Este nuevo material explora un sonido más buena nota, con colores cálidos que transitan entre el rock alternativo, el pop, ritmos latinos y destellos de post-punk, combinando instrumentos acústicos, sintetizadores y beats electrónicos”, agregó el músico.
El álbum fue escrito y compuesto por Pérez. La grabación y producción se realizó en su estudio Miut Audio. El disco contó con la colaboración de músicos costarricenses como David Vargas (batería/percusión), Noelia Belfort (coros), Andrés Cervilla (trombón), María Matamoros (violín) y Ernesto Fiks (saxofón).
La producción contó también con el apoyo del Fondo Semilla Sonora de ACAM, el Ministerio de Cultura y Juventud y la Fundación La Libertad.
