
Hace bastante tiempo que la plancha y secadora de pelo dejaron de ser artefactos propios de los salones de belleza. Ahora, están prácticamente en todas las casas y son parte de la rutina diaria de muchos.
A su vez, esto también implica que, al pasarse al uso cotidiano, no siempre se utilicen de la mejor manera. Por eso, hay que tomar en cuenta que su uso debe vigilarse de cerca.
“En el cuero cabelludo, el calor del secador puede aumentar la oleosidad y la seborrea. A lo largo del cabello, puede provocar lo que llamamos bubble hair. El calor excesivo es capaz de hervir el agua presente en la fibra, formando burbujas que se rompen y deforman el cabello", explicó la dermatóloga brasileña Juliana Piquet.
Sobre la plancha, Piquet advierte que el daño es aún mayor: “Provoca la pérdida de proteínas importantes, comprometiendo la estructura de la hebra. La fibra dañada, por lo tanto, se vuelve más propensa al quiebre”.
Para minimizar estos efectos, aquí le dejamos una lista de siete cuidados esenciales.
1. Distancia ideal entre el secador y la cabeza

Nunca pegues la boquilla del secador directamente al cabello o al cuero cabelludo.
- La regla de los 15 cm: Mantenga siempre esta distancia mínima entre el aparato y su pelo.
- Movimiento constante: No enfoque el calor en una sola área; alterne el flujo de aire por toda la cabeza para evitar quemaduras.
2. La temperatura de la plancha
Existe el mito de que la potencia máxima da mejores resultados, pero es un error.
- Cabello fino: Use siempre la potencia mínima.
- Cabello medio a grueso: Use la potencia media.
- Consejo de experto: Los profesionales recomiendan evitar la potencia máxima en cualquier tipo de cabello para preservar la salud de la fibra.
3. Atención a las extensiones
Si usa megahair, cinta o extensiones cosidas, el cuidado debe ser doble.
- Seque la raíz a una distancia de 15 cm para no derretir el adhesivo o pegamento. Recuerda que el cabello natural resiste mucho más el calor que las fibras sintéticas.
4. Plancha solo en cabello seco
Pasar la plancha sobre el cabello mojado es un daño garantizado. Además, los expertos sugieren:
- No planchar tras secado al natural: El cabello que se seca al aire crea pequeñas dobleces que se rompen al pasar la plancha. Lo ideal es realizar un cepillado previo con secador.
5. Cuidado con los aceites
Evite productos con aceite mineral antes de usar la plancha. Bajo el calor extremo, este ingrediente alcanza temperaturas altísimas que, literalmente, “fríen” el cabello.
6. Coloración en riesgo

El exceso de calor es el enemigo número uno del tinte.
- Decoloración: Puede volver el cabello excesivamente amarillento.
- Tintura: El calor acelera la oxidación, lo que provoca que el color se desvanezca mucho más rápido.
7. Preparación antes del secado
El uso de protectores térmicos e hidratantes regulares son fundamentales.
- El protector térmico crea una película sobre la hebra que ayuda a mantener su integridad.
- Busca productos que combinen siliconas, aceites vegetales, queratina y lípidos para recuperar los daños existentes.

