
Una niña de 3 años en Brasil, provocó preocupación en su familia tras asegurar que había tragado una moneda. Aunque su madre dudó de la versión al inicio debido a la tranquilidad de la menor, una radiografía confirmó que el objeto estaba dentro de su organismo.
El episodio ocurrió cuando Samara Soares se preparaba para salir hacia su trabajo. La mujer acababa de sentar a su hija, Anna Liz, a almorzar cuando la pequeña se acercó para informarle que había ingerido una moneda.
La reacción de la menor llamó la atención de su madre. La niña se mostraba completamente normal. No presentaba dolor, llanto, fiebre ni ninguna otra señal de malestar. Por esa razón, Samara pensó que se trataba de una confusión.
Además, en la vivienda no había monedas visibles. La madre explicó que no observó ningún objeto en el suelo ni encontró indicios que respaldaran la versión de la niña.
Mientras intentaba comprender la situación, el hermano de Samara consideró desde el inicio que la menor decía la verdad. Pese a ello, la ausencia de síntomas mantenía la calma en la familia.
Ante la incertidumbre, Samara consultó con una tía de la niña. La recomendación fue acudir a un centro médico debido a la seguridad con la que Anna Liz sostenía su relato.
En el hospital, los médicos realizaron una radiografía. El examen confirmó que la menor efectivamente había tragado una moneda.
Samara relató que tomó conciencia de la situación cuando observó la imagen del estudio. En ese momento sintió preocupación al comprobar que la advertencia de su hija era real.
Tras la evaluación médica, los especialistas indicaron que la niña debía ingerir abundantes alimentos y regresar 24 horas después para repetir el examen. El objetivo era verificar el desplazamiento de la moneda dentro del organismo.
A pesar del susto, Anna Liz continuó sin presentar síntomas. La familia permanece a la espera de que el objeto sea expulsado de forma natural.
La madre señaló que la pequeña ya protagonizó otros episodios inesperados en casa. Entre ellos mencionó ocasiones en las que tomó una tijera para cortarse el cabello y otra en la que se raspó una ceja.
El caso también reflejó los desafíos de la rutina familiar. Samara explicó que es madre soltera y mantiene una agenda exigente entre su empleo como promotora de vitaminas y la administración de un estudio de cejas. Además, vive con su madre, quien también trabaja.
El momento quedó registrado en video porque Samara grababa contenido para redes sociales mientras se preparaba para salir. Tras la viralización de las imágenes, recibió críticas de algunos usuarios. Sin embargo, respondió que se encontraba organizándose para cumplir con sus responsabilidades laborales cuando ocurrió la inesperada confesión de su hija.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
