
El directivo del Club Sport Herediano, Orlando Moreira, recordó en el programa La Platea una intensa anécdota que vivió durante la final del Torneo de Apertura 2018 entre el Deportivo Saprissa y los florenses.
Moreira relató que desde el primer tiempo sintió la tensión en el estadio luego de escuchar un anuncio donde se le pedía a la afición no invadir la cancha al finalizar el encuentro.
El dirigente aseguró que le sorprendió escuchar ese mensaje tan temprano en el compromiso: “Yo decía: ‘¿Qué le pasa? Si el partido no ha terminado’”, expresó.
Según contó, antes del juego decidió conversar con aficionados morados que compartían el palco para evitar problemas; ya que ya había “tenido broncas”.
“Mae, ¿podemos hablar un toque? Nosotros queremos venir a disfrutar el partido, queremos ver el partido. Si ustedes ganan, está bien que ganen. Pero si pierden, que nos dejen a nosotros celebrar”, recordó que les dijo con el fin de evitar insultos.
“Nosotros no vamos a insultarlos; si metemos un gol no vamos ni siquiera a volverlos a ver”, agregó.
Moreira relató que los aficionados aceptaron el acuerdo y el ambiente se mantuvo tranquilo pese a la intensidad. “Los maes se portaron perfecto”, comentó.
El directivo también recordó el momento en que cayó el autogol herediano y cómo reaccionó el sector donde se encontraba. “Esos maes se querían desarmar”, dijo entre risas. Más adelante, tras el empate, aseguró que la celebración florense también fue efusiva: “Nosotros nos desarmamos”.
Cuando el partido se fue al tiempo extra, contó que Mambo le sugirió abandonar el estadio antes de que terminara el encuentro. “‘Vamos jalando, yo creo que ya es hora de jalar’, me decía”, relató. Sin embargo, Moreira afirmó que decidió quedarse hasta el final: “Yo vine a ver el partido y lo voy a ver aquí hasta que termine”.
Finalmente, tras el gol definitivo, ambos decidieron bajar del palco. “Fuimos a terminar de ver el partido en el pasillo, ahí en los televisores”, concluyó.
Al cierre de aquella intensa campaña, el Club Sport Herediano terminó ganando la final ante el conjunto saprissista, lo que significó la obtención de su histórica estrella número 27.
