
La empresaria Ericka Morera, quien tiene una hija de 7 años con el presentador Mauricio Hoffmann, compartió una reflexión sobre el problema del bullying y la importancia de educar a los niños con respeto, empatía y límites.
Durante una conversación en el podcast Entre nosotras, Morera explicó que uno de los mensajes que procura transmitirle a Zoé es que debe saber defenderse cuando alguien sobrepasa sus límites, pero sin recurrir a la violencia.
“Yo a Zoé le dije: ‘Vea, mi amor, si a usted alguien llega y le pega, usted se va a volver y le va a decir: hágame el favor y a mí no me vuelva a pegar, a mí usted me respeta, yo a usted no le estoy pegando. Y si te vuelve a pegar, tenés todo el derecho de detenerle la mano, decirle: a mí no me sigas pegando, la retirás y te vas a donde la profesora’”, relató.
Morera también habló sobre el papel de los padres en la formación de los niños y la manera en que sus comportamientos pueden convertirse en referentes para sus hijos.
“Un niño tiene que ser empático. Si se burlan de la compañera porque tiene menos recursos, si se burlan de la compañera por su tipo de cuerpo, respáldela, tráigasela a su grupo, hágase amigo de ella”, señaló.
La empresaria agregó que los valores se transmiten principalmente mediante el ejemplo.
“Si yo veo que mi mamá habla de otras personas, que critica, si yo veo que trata mal al vecino, yo voy a normalizar ese trato. Y lo contrario: si yo veo que es una persona con educación, con empatía, que busca ayudar a los demás, ese es el ejemplo que yo como hijo voy a seguir”, afirmó en el video.
Además, la mañana de este viernes, Morera retomó el tema y explicó que para ella es especialmente importante que su hija aprenda a defenderse sin perder el respeto hacia los demás.
“Yo quiero educar a mi hija desde el respeto y la educación. No estoy diciendo que no tenga que defenderse; tiene que aprender a defenderse porque no siempre voy a estar yo a la par, o el papá. Tiene que defenderse en la vida”, expresó.
Según Morera, parte de esa enseñanza consiste en establecer límites claros y comprender que nadie tiene derecho a agredirla.
“Por eso dije que tiene que tener límites desde el respeto. No puede permitir que nadie le levante la mano ni le hable grosero”, manifestó.
Morera finalizó haciendo un llamado de atención en que la educación y los valores deben comenzar desde el hogar.
