Música

Crítica de música: Picnic, donde cada quien se arma su menú

La variedad es la oferta de un festival que, en su primera fecha, se concentró en ofrecer, principalmente, artistas urbanos

La sétima edición del Festival Picnic es la más ambiciosa hasta ahora. Dos fechas sumarán a cerca de 50 artistas, entre los cuales hay exponentes jóvenes, con carrera corta pero prolífera, junto a otros nombres conocidos por su veteranía.

La selección artística se ofrece como la combustión para reunir a miles de asistentes que, en su gran medida, lo que buscan es fiesta. Haría mal quien asuma que el Picnic es una ocasión meramente musical; al final, el ambiente en áreas sociales y la experiencia en general tiene un peso preponderante.

La lluvia fue aguafiestas. El aguacero cayó parejo sin importar la estratificación de zonas VIP y General. Las apariciones en cada escenario se atrasaron y los recorridos entre tarimas o hacia las zonas sociales se complicó, se embarrialó y se apantanó.

Desde la experiencia musical, —que de eso se trata esta columna—el factor lluvia implicó una dificultad de traslado para disfrutar a una mayor cantidad de artistas. No obstante, a pesar de las incidencias climáticas, lo que pude apreciar, aunque no fueran setlists completos, me dejó muy buen sabor de boca. A continuación, algunas apreciaciones más específicas.

Natiruts ofreció en la tarima de reggae un repaso fluido de material propio, de altísimo nivel, capaz de levantar los ánimos hasta en los momentos en que más agua caía. La banda brasileña, liderada por el vocalista Alexandre Carlo, tiene soltura y frescura para compartir con un público que no se despegaba.

Manuel Turizo se presentó en la tarima Picnic con banda pulida y un grupo de bailarinas incansables. El colombiano tiene una amplia selección de canciones fácilmente reconocibles por su audiencia, pero tiene un show monótono donde los recursos artísticos se agotan con facilidad. Sin todas las manifestaciones de pirotecnia y un muy buen trabajo de proyecciones, su show no se sostendría por más de tres piezas.

En otra parte del centro de eventos, en una de las tarimas bajo techo, varios artistas locales hicieron un gran trabajo. Alphabetics fue uno de ellos derrochando fuerza y sudor sin importar que la audiencia presente no fuera tan sustanciosa.

Ahí mismo, horas más tarde, tuve la oportunidad de ver a Kavvo. El artista está “pegando” en popularidad, pero en vivo no tiene mucho que ofrecer. El público era muy participativo, pero su performance parecía improvisado, sosteniéndose por los músicos acompañantes y los cantantes de apoyo. Ni siquiera su interpretación del hit Amarrau se le sentía amarrada.

En el escenario aledaño, Hideout, también bajo techo, hubo una selección de varios DJs y otros artistas solistas, entre ellos Eladio Carrión, cuya energía parecía inagotable y sobrepasaba los efectos del calor generado por la gran cantidad de gente presente.

Otra de las bandas que vi, más temprano, fue Cultura Profética. La solidez instrumental y la calidez de sus canciones hacen al grupo puertorriqueño uno de los platos fuertes que no podían pasarse por alto en esta fecha del Picnic. Siempre es grato disfrutar de su selecta oferta de reggae.

En la tarima principal, el panameño Sech dio una de los mejores shows del día; personalmente, destaco Volando, un tema del año pasado grabado con Bad Bunny y Mora. Su agrupación es sobresaliente y desmitifica esa idea de que los artistas urbanos no tienen calidad.

Acto seguido, Juanes tocó ahí mismo una selección de material infaltable y covers como Could You Be Loved (Bob Marley) y su rendición a Enter Sandman (Metallica). La banda terminó su presentación con la dignidad de una agrupación de rock pesado.

Quisiera haber visto más artistas, pero, por las limitaciones ya explicadas, quizá mi experiencia se vio un poco reducida, mientras que las caminatas fueron sustanciosas. La recomendación para quienes asistan el próximo sábado 30 es no tener expectativas de sumar una gran cantidad de artistas y aceptar como naturales las pausas en áreas sociales. Cada quien verá cómo se arma su propio menú.

Concierto: Festival Picnic

Fecha: 23 de abril

Lugar: Centro de Eventos Pedregal

Producción: Jogo

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