El vulcanólogo costarricense Raúl Mora Amador, conocido popularmente como “el padre del volcán Poás”, falleció este jueves 26 de febrero.
Datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) confirman el deceso. El experto tenía 52 años, era divorciado y con residencia electoral en Curridabat, San José.
Mora tenía décadas de trayectoria dedicada al estudio de los volcanes del país y su muerte deja un profundo vacío en la comunidad científica y académica nacional.
Además, desarrolló una gran cercanía con los medios de comunicación nacionales, a los cuales accedía para informar a la población de todo lo referente a su campo de conocimiento.
Figura clave en el estudio del Volcán Poás
Mora Amador se convirtió en una de las voces más autorizadas para hablar sobre el volcán Poás, uno de los más visitados y monitoreados de Costa Rica por su accesibilidad y su historial de actividad eruptiva.
Su seguimiento constante a este coloso permitió explicar al público y a las autoridades la evolución de sus erupciones, los cambios en el cráter y los riesgos asociados a la actividad volcánica.
Más allá de sus aportes técnicos, Raúl fue reconocido por su capacidad para traducir fenómenos complejos en explicaciones claras y comprensibles.
Era habitual que atendiera a la prensa cada vez que se registraban cambios en la actividad volcánica, brindando contexto, datos y calma en medio de la incertidumbre.
Esa disposición permanente lo convirtió en una fuente confiable para periodistas, estudiantes y público general interesados en entender mejor la naturaleza de los volcanes del país.
Legado en prevención y educación
Durante décadas, su trabajo ayudó a fortalecer la cultura de prevención frente a los riesgos volcánicos en Costa Rica.
A través de charlas, entrevistas y acompañamiento a diferentes instituciones, Mora Amador impulsó una mayor comprensión del comportamiento de los volcanes y la importancia del monitoreo constante.
Su influencia se refleja en generaciones de profesionales y aficionados a la vulcanología que crecieron escuchando sus explicaciones y aprendiendo de su experiencia.
Con su partida, Costa Rica perdió a una de sus figuras más emblemáticas en el estudio de los volcanes, pero su trabajo y su ejemplo seguirán presentes en cada conversación sobre el volcán Poás y la actividad volcánica del país.
