Moda

Iris Apfel, el ícono de la moda que a sus 100 años se considera una ‘estrella geriátrica’

Siempre extravagante y extrovertida pero sobre todo elegante, la modelo, diseñadora y empresaria estadounidense se ha hecho un nombre en la industria y a su centenaria edad sigue siendo la estrella de su propia película

Para algunas mujeres, un collar o una pulsera no es suficiente a la hora de prepararse para salir. Hay quienes necesitan más que eso y Iris Apfel, en definitiva, es una de ellas.

La diseñadora de interiores y empresaria necesita verse frente al espejo con un atuendo perfecto, que sea armonioso entre su ropa, sus accesorios y sus coloridos sus anteojos, porque como ella misma dice: “¿Cómo una estrella solo puede tener unos lentes de aros negros?”.

Apfel podrá haber cumplido 100 años el pasado 29 de agosto, pero eso no significa que deba dejar de sentirse un ícono de la moda. De hecho, en una entrevista con The Guardian, ella misma se autoproclamó una “estrella geriátrica”, y no es para menos.

Actualmente, goza de la fama que le ha dado la moda no solo por sus excéntricos e impecables looks con los que aparece en cada evento al que asiste, sino como modelo para diferentes marcas. Sí, ella es una celebridad que ha conquistado al público de todas las edades.

Posiblemente no sea solo por la moda, pues Iris es una mujer llena de una sabiduría y cuyo humor es evidente en en redes sociales y en las entrevistas que ofrece. Además, siempre es sincera y no aparenta ser quien no es.

“Creo que le agrado a algunas personas porque soy diferente. No pienso como todos los demás. La gente está tan atada a las peores partes de la tecnología en estos días, viven una vida presionando botones y no usan su imaginación”, dijo en entrevista con The Guardian.

Y aunque es amante de la moda, Iris confiesa que también adora las ofertas de las tiendas, más aún cuando se trata de prendas adecuadas para su edad.

Con su centenar de años, Iris reconoce que no cualquier prenda se le va a ver bien y por ello busca minuciosamente lo que mejor le quede. Lo prioritario es que su imagen siempre luzca fresca. Por ejemplo, es fan de las blusas o vestidos con mangas.

“Todo el mundo sabe que las mujeres mayores, por muy deportistas que sean, parecen el trasero de un caballo con un vestido de tirantes. Y eso no es apropiado (...). Y ¿Por qué usan estos modelos que parecen de 15?, ¿Cómo se puede relacionar a una mujer mayor con un niño que corre de un lado a otro de la pasarela? No puedes”, afirma al medio británico.

Una fama reciente

Contrario a lo que muchos pensarían, la fama de Iris es muy reciente. Fue en el 2005 cuando se convirtió en un ícono, es decir, cuando tenía 83 años.

Todo cambió en el 2005 cuando recibió una llamada telefónica de Harold Koda -curador del Instituto de Vestuario del Museo Metropolitano de Arte-, quien buscaba a una persona para que sustituyera un desfile de joyas en la gala The Met’s Costume Institute. Por cosas de la vida, el artista se enteró que Iris tenía uno de los mejores guardarropas de Estados Unidos, la llamó y le pidió que creara una pasarela a partir de su colección personal de accesorios y ropa, y ella aceptó.

El éxito y las ovaciones fueron tales que, de la noche a la mañana, el mundo de la moda vio nacer a una estrella que estuvo oculta por varias décadas. Su éxito en el mercado ha sido tal que ahora es modelo y cuenta con su propio documental: Iris.

Además, en 2018, Mattel hizo una versión suya de la Barbie; mientras que en el 2019 -impulsada por Tommy Hilfiger-, firmó un contrato de modelaje con la agencia IMG.

Y pese a que para muchos era un diamante en bruto, lo cierto es que muchas primeras damas de Estados Unidos ya conocían del talento de la empresaria, pues trabajó como diseñadora de interiores para nueve de ellas mientras estuvieron en la Casa Blanca.

“La Casa Blanca fue un trabajo relativamente fácil. Todo tenía que estar tan cerca como fuera humanamente posible a la forma en que estaba”, dice.

Sin embargo, su carrera demandaba tiempo y tenía que viajar mucho, y fue producto de ese ajetreo diario, que Iris no tuvo hijos.

La moda en las venas

Iris nació en Queens, el 29 de agosto de 1921. Es hija de dos granjeros judíos y hasta la fecha no sabe cómo o cuándo apareció ese gusto por la moda.

Lo que sí recuerda es que cuando cumplió 12 años tomó un tren hacia Manhattan y allí compró varios artículos en las tiendas de antigüedades locales, principalmente joyas que poco a poco se fueron acrecentando.

“Comencé a hurgar en las tiendas de antigüedades y me encantó toda esta basura vieja”, reconoce.

Así fue como construyó su historia, esa que años más tarde la llevó a compartir junto a Carl Apfel, su esposo, quien falleció en el 2015.

Lo cierto es que hasta la fecha su colección continúa estando intacta, solamente que ahora la conserva y la luce. La cuida con esmero para aprovecharla en esta nueva etapa de su vida, que está cargada de sesiones fotográficas, entrevistas y desfiles.

Kimberly Herrera

Kimberly Herrera Salazar

Periodista graduada de la Universidad Internacional de las Américas. Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.