Moda

Claudia Dobles, la madrina del diseño nacional

Durante su gestión, la primera dama de la República procuró visibilizar el talento costarricense vistiéndose con creaciones ticas. Para cerrar el año del Bicentenario, presentó la idea de realizar una feria textil de tres días y una pasarela en la que participaron 40 creadores, un respiro para un sector golpeado por la pandemia

En la reciente visita del presidente Carlos Alvarado y su esposa Claudia Dobles, a Dubai, la primera dama lució un vestido de diseño nacional en una de las actividades. La pieza fue muy elogiada y ella, con mucho entusiasmo, se lo comentó a las diseñadoras Nathalia Concepción y Maureen Vegade, de la marca nacional Concepción Miranda.

Con esas diseñadoras conversó con confianza. Parecían amigas.

La conversación se dio la tarde del jueves 9 de diciembre en la sala de credenciales de Casa Presidencial. Allí, la primera dama recibió a un equipo de La Nación para conversar sobre la Feria textil y la pasarela Diseño de Moda del Bicentenario: Costa Rica Historia y Futuro, un evento que nació de ella y que se efectuó el fin de semana del 11 y 12 de diciembre, en San José.

Al encuentro con la Primera Dama también acudió Nicole Madríz (Selfmade), otra marca que participó en el inédito encuentro de moda, que contó con el apoyo de la empresa privada.

Dobles, quien la noche anterior regresaba de los Emiratos Árabes Unidos, se mostró entusiasmada por hablar del evento. Si bien la agenda de la primera dama se ha enfocado en temas de urbanismo, infraestructura y movilidad; desde sus redes sociales y en diferentes actos públicos ha procurado visibilizar el diseño de moda nacional de la mejor forma: vistiéndolo.

“Queríamos hacer un cierre de año con un evento cultural. Siempre guardando protocolos, pero intentando retomar actividades culturales que tanto nos hacen falta a los costarricenses. Es como un alimento para el alma.

“(...) La economía naranja es la que más se alinea con la visión 2050 de Costa Rica en el plan nacional de descarbonización, que se apalanca en nuestro talento humano, en la innovación, en la creatividad, en la sostenibilidad. Y la economía naranja costarricense tiene todo eso. Dentro de ese sector económico uno de los sectores que nosotros desde la parte pública no hemos visibilizado tanto es el sector de diseño de moda”, comentó.

Con referencia a la feria, mencionó que se buscaron dos objetivos. El primero fue un mayor reconocimiento en el mercado nacional, que, aunque “pequeñito” tiene posibilidades de que más personas lo conozcan.

“Hay cualquier cantidad de costarricenses que con toda honestidad no dimensionan el sector de diseño de moda que nosotros tenemos aquí. La diversidad, la cantidad de propuestas. Entonces (se busca) en el mercado nacional generar un mayor reconocimiento del sector. Que los costarricenses sepan que es un sector que está ahí, que es pujante, que tiene gran potencial de crecimiento, que genera empleos y que a parte tiene gran talento”, dijo.

El otro objetivo, ya más a mediano o largo plazo, es generar un acercamiento con las instituciones para que se pueda crear un trabajo conjunto (...).

Democratizar la moda

La feria se realizó en la Antigua Aduana y la pasarela en el Parque Francia, en San José. En espacios al aire libre y de acceso gratuito. La intención fue presentar a las y los diseñadores, así como sus propuestas a la ciudadanía.

“Muchas personas no han tenido la oportunidad de experimentar una pasarela, que es por naturaleza la vitrina del sector de diseños de modas para exponer su arte. No la única, pero sí la más icónica. Pero sigue siendo algo que la mayoría de costarricenses ve como lejano. Justo queríamos decir: ‘acérquense para que ustedes vean esto, para que vean la calidad, el sector que tenemos ahí y que no se sienta tan lejano’. Democratizar el diseño de moda y desmitificar que es inaccesible.

“En Costa Rica hay cualquier cantidad de marcas internacionales que tienen precios de cierto rango y tienen un público en Costa Rica fuerte. Ese mismo público podría estar consumiendo diseño nacional que, con su concepto y calidad, es contrario al fast fashion (moda rápida), que tanto daño hace al mundo e impacta al cambio climático”, aseveró.

La primera dama destacó que si bien en la Feria textil y la pasarela Diseño de Moda del Bicentenario participaron diseñadores reconocidos gracias a su esfuerzo y disciplina, también estarían muchos emergentes que vale la pena conocer.

“Nosotros tenemos una propuesta sectorial de diseño de modas que tiene el valor agregado y es que nosotros podemos garantizar en Costa Rica los derechos laborales de cualquier persona que haya participado en el proceso y garantizamos procesos sostenibles. Es importante que nuestro sector, con potencial de crecimiento, ya nace con valores a los que otros países y sus mercados están intentando transicionar. Eso es un poco lo que queremos que sea de conocimiento de Costa Rica”, dijo.

La experiencia, de cerca

–Usted ha sido, desde que inició su gestión como primera dama, una abanderada del diseño. Siempre la vemos usando diseño nacional y tengo entendido que usted lo costea…

–Yo procuro hasta donde puedo (comprarlo), porque al final del día yo sé el trabajo que lleva hacerlo. Entonces procuro hacerlo. Lo veo como inversión.

–Le quedan seis meses de gestión. ¿Ve esta feria y pasarela como un cierre dorado para un periodo en el que ha estado de lado del diseño y ha buscado promoverlo?

Sí, justamente me parece que usted tiene una lectura adecuada. Yo siempre he estado muy enfocada en una agenda que es más urbana, de movilidad e infraestructura que ha sido mi agenda de trabajo por prácticamente cuatro años. Paralelo a eso, yo he procurado que mis redes, si tienen algún alcance, sean una vitrina para promover el diseño nacional.

“Me parecía que era un buen momento (para realizar la feria), pues empezamos a ver un poco la luz después de una crisis sanitaria tan fuerte y tan importante. Me pareció que era un momento adecuado para hacer un evento y rendirle homenaje a los diseñadores y diseñadoras, porque al final del día eso es lo que busca. (...).

–La veo a usted y a las diseñadoras conversar, se nota mucha camaradería. ¿Qué vislumbra usted, doña Claudia, para el diseño nacional tras el reconocimiento que ha tenido últimamente el diseño en Costa Rica?

–Crecimiento. Que sigan creciendo. Que logren colocar los diseños que tienen hasta donde puedan llegar: ojalá a todos los rincones del mundo, porque realmente ese es el nivel que veo que tiene el diseño costarricense. Y tenemos una marca país muy fuerte en la que tenemos que apalancarnos.(...). Lo que espero es poder ver marcas costarricenses en todos los mercados.

–Para profundizar un poco más acerca de todo lo que las diseñadoras aportan. ¿A usted qué enseñanzas le deja este sector? ¿Qué destaca del sector del diseño de moda?

La increíble resiliencia. Disciplina. (risas en todas las presentes. El diseño de moda fue bastante impactado tras la llegada de la pandemia). El trabajo que se hace por pasión y por amor, muchas a veces con uñas y dientes.

“Es un sector resiliente, flexible, que se adapta y que propone. Y repito: creo que mucho de lo que este sector representa son los valores de los costarricenses”.

–Usted se enfocó en trabajar en la parte de urbanismo, movilidad e infraestructura, pero también se interesó en el sector del diseño. A estas alturas, ¿usted siente que fue una decisión acertada?

Sí. No me he arrepentido de nada. Creo que todas las opciones que hemos trabajad le aportan al país. Con respecto al diseño de moda yo tengo una debilidad. Yo a su vez me entiendo como diseñadora (es arquitecta de profesión), no de moda, pero me entiendo como diseñadora.

“Al final la base del diseño, para los diferentes diseños, es la misma. A uno le gustan los colores, las texturas, las proporciones, la luz, la sombra. Hay una arquitectura en generar un vestido, una prenda, existe una arquitectura ahí también. Entonces yo tengo una debilidad natural. Toda la vida la he tenido. Por eso me gusta tanto. También creo enormemente en el talento que tenemos. Creo que es acertado. Es un sector que no necesariamente desde la parte pública hemos visibilizado tanto y tiene mucho potencial”.

Dobles, quien asegura que cuando termine su gestión como Primera Dama se irá con “la paz de haber dado absolutamente todo”, jura que de todas las piezas de diseño nacional que ha usado no puede elegir una favorita: todas le gustan.

Además, agrega que cuando deje Casa Presidencial (en unos 6 meses), continuará haciendo crecer la cantidad de piezas en su guardarropa, ahora con la facilidad que le dará tener su propio salario (como Primera Dama no percibe uno).

El momento idóneo

Durante la conversación las tres diseñadoras, que acudieron a la cita con Dobles como representantes de las decenas talentos que habitan en el universo de la moda en Costa Rica, manifestaron su agradecimiento hacia doña Claudia, pues creen que la iniciativa llegó en un momento importante.

“El evento nos trae esperanza, porque es poder unir la cultura con el diseño. Le agradezco desde el fondo de nuestro corazón. La vitrina es demasiado importante. Los consumidores poco a poco se pueden ir educando en tener una compra más consciente, sobre todo al notar que, al apoyar al diseñador costarricense, están apoyando la economía circular. Apoyan no solamente a mí, a Naty (Concepción) o a Nicole (Madriz), sino a cada marca en la que hay detrás señoras en los talleres, a todas las personas que se benefician de esto”, comentó Maureen Vega.

Claudia Dobles intervinó para agregar que se siente contenta. “Este es un cierre cercano a mi corazón”, dijo.

Seguidamente, Nicole Madriz expresó lo importante que es tener este tipo de exposiciones.

“(La oportunidad de participar) significa un respiro. Es una oportunidad valiosa en esta época y además enriquecedor, pues es una vitrina de educación en la que el consumidor costarricense conoce lo que se hace y el proceso que hay detrás. Es un acercamiento humano con las personas creadoras. Permite conocer las horas que lleva (crear una pieza) y tener conocimientos de las personas que estuvieron involucradas”, señaló Madriz.

Por su parte, Nathalia Concepción destacó que más allá del tabú de que la moda pueda ser “vacía o fría”, hay una realidad: “esta industria significa una bendición para familias, la sociedad o un país”.

“Nosotras le dijimos a doña Claudia: ‘vaya y siembre la semilla en Dubai para nosotras (luciendo su vestido)’. Es un sueño para nosotras. Estamos en contacto con muchas marcas colombianas que nos dicen que se venden hasta 150 millones en Medio Oriente y yo me digo: ‘si fuera una partecita para Costa Rica, cuánto trabajo y bendición no se generaría. Cuánta bendición no habría alrededor de eso’. Hay un universo desde lo pensante hasta lo tangible. Se le puede dar bendición y trabajo a un país desde un sector que no se había tomado en consideración antes.

Fernanda Matarrita Chaves

Fernanda Matarrita Chaves

Periodista y Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Latina de Costa Rica. “Redactora del año” de La Nación en el 2021. Ganó el premio nacional al mejor contenido divulgado sobre Niñez y Adolescencia 2021, otorgado por el Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia y organizado por UNICEF, el PANI y Punto y Aparte