
Una mujer de 63 años conmueve en redes sociales tras asegurar que, presuntamente, sus propios hijos le arrebataron su casa al falsificar su firma. La historia fue dada a conocer por el creador de contenido David Barahona, quien la entrevistó en vía pública en Heredia.
Se trata de Doraine Quesada, quien actualmente se dedica a vender dulces en la calle para subsistir. Según relató, perdió su vivienda hace aproximadamente una década en circunstancias que aún la afectan profundamente.
“Mis hijos me robaron mi casa, me falsificaron la firma y yo he tratado de pelear para recuperar mi casa, pero no me la dan. Dicen que la firma ya está en la escritura”, explicó.
De acuerdo con su testimonio, los hechos ocurrieron mientras ella se encontraba internada en un hospital por motivos de salud, momento en el que, asegura la mujer, su hija mayor aprovechó para realizar el trámite fraudulento.
La situación se agravó cuando recibió una orden de desalojo. “Un día llegó un desalojo con la Policía y me dijeron que tenía que salir de ahí. Me tiraron a la calle, me robaron todos los materiales, taladros... Mis hermanas me ayudaron a conseguir un alquiler, pagué alquiler como cuatro años, me dio depresión, pero no hubo nada que me tranquilizara”, narró.
Quesada cuenta con experiencia en distintos oficios, como soldadura, electricidad, repello, colocación de cerámica y costura. Sin embargo, asegura que no logra conseguir empleo debido a su edad, lo que la ha llevado a ganarse la vida vendiendo dulces en distintas zonas, como Heredia, Alajuela y alrededores de estadios.
Al ser consultada sobre las razones detrás de lo ocurrido, respondió: “Por la ambición”. También afirmó que sus propios hijos le han impedido acercarse a la vivienda. Según indicó, una de sus hijas incluso le advirtió que le lanzaría un balde de agua fría si la veía cerca.
Actualmente, la mujer vive en un asentamiento precario. A pesar de todo, manifestó que estaría dispuesta a perdonar a sus hijos si se acercaran a pedirle disculpas.
El video concluye con un gesto solidario por parte de Barahona, quien le entregó ¢40.000 para ayudarle a cubrir sus necesidades básicas, cerrando así un testimonio que ha generado indignación y empatía en redes sociales.
