Bad Bunny, Kim Kardashian y Sarah Paulson protagonizaron algunos de los "looks" más llamativos de la Met Gala 2026, apostando por propuestas teatrales y conceptuales que llevaron al límite la idea de la moda como arte. (AFP)
La “noche más importante de la moda” volvió a tomar el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York con una edición 2026 marcada por el riesgo y la teatralidad.
Bajo la temática oficial Costume Art (Arte de vestuario), acompañada del código de vestimenta Fashion Is Art (La moda es arte), la Met Gala rindió homenaje a la nueva exposición del Costume Institute, centrada en la idea del cuerpo vestido como obra de arte y en la estrecha relación entre moda y artes plásticas.
En coherencia con ese concepto, las celebridades apostaron por siluetas esculturales, materiales poco convencionales y puestas en escena diseñadas para convertirse en tendencia y tema de conversación en redes.
Entre alta costura, tecnología y guiños performáticos, la alfombra se transformó en un auténtico museo viviente.
Uno de los momentos más comentados de la velada fue el protagonizado por Bad Bunny, quien llegó casi irreconocible al aparecer caracterizado como una versión envejecida de sí mismo.
Con prótesis faciales, cabello canoso y sastrería de inspiración clásica, el puertorriqueño llevó el tema de la transformación física al extremo, convirtiendo su propio cuerpo en una escultura en movimiento.
Su aparición no solo desató memes y reacciones virales, sino que también se consolidó como una de las lecturas más literales y potentes del concepto de la noche.
El juego con la identidad también se trasladó a otro de los recursos más repetidos sobre la alfombra: las caras cubiertas.
Más de una celebridad optó por ocultar por completo su rostro con máscaras, velos estructurales y piezas rígidas que borraban los rasgos para centrar toda la atención en el vestuario.
Estas propuestas, muchas de ellas inspiradas en obras de arte o en estéticas futuristas, reforzaron la idea de que la Met Gala es un espacio donde la moda deja de ser solo ropa para convertirse en performance.
Junto a estas apuestas extremas, la noche dejó una galería de looks que combinaron drama, elegancia y experimentación.
Desde vestidos de alta costura con volúmenes imposibles y bordados dignos de vitrina de museo, hasta estilismos dominados por el negro, las transparencias, los brillos metálicos y los guiños tecnológicos, la alfombra reunió tanto interpretaciones más sobrias como auténticos “trajes-escultura”.
En conjunto, la edición 2026 de la Met Gala reafirmó su papel como laboratorio visual privilegiado, donde la moda se pone a prueba, se desborda y, fiel a su tema Costume Art, se instala definitivamente en el terreno del arte.
El cantante puertorriqueño Bad Bunny llega a la Met Gala 2026 con un impactante "look" de anciano, con prótesis faciales y estilismo inspirado en el cuerpo envejecido. (ANGELA WEISS) La modelo Devyn Garcia debutó en la gala con un vestido de silueta escultural y guiños al cuerpo femenino, alineado con la idea de la moda como obra de arte. (JULIAN HAMILTON) Katy Perry lució un vestido blanco strapless con larga cola de Stella McCartney, guantes a la altura del codo y una máscara plateada de aire futurista que emula un casco de astronauta. (JAMIE MCCARTHY) La cantante y actriz estadounidense Janelle Monáe lució un vestido negro con volumen escultórico y aplicaciones de musgo y cables, de inspiración orgánica‑tecnológica, con cuello blanco fruncido y accesorios de aire gótico. (JAMIE MCCARTHY) La actriz estadounidense Sarah Paulson utilizó una llamativa venda en los ojos estampada con billete. Se trata de un "look" conceptual que ella misma bautizó como El uno porciento, a modo de comentario crítico. (ANGELA WEISS) Madonna lució un dramático conjunto negro de Saint Laurent, inspirado en la obra surrealista de Leonora Carrington, con capa translúcida, sombrero con un barco en miniatura y un largo velo sostenido por varias acompañantes. (JAMIE MCCARTHY) Lena Mahfouf, creadora de contenido francesa, conocida como Léna Situations, lució un "look" de alfombra roja con silueta entallada y detalles joya, rematado por un llamativo top en forma de manos que abraza el torso. (LOKMAN VURAL ELIBOL) La cantante tailandesa Lisa usó un vestido blanco translúcido creado por Robert Wun, con velo de tul y unos brazos escultóricos en 3D que se elevan sobre sus hombros para sostener el velo, como si ella misma alzara su tocado nupcial y se convirtiera en una figura de cuatro brazos. (JULIAN HAMILTON) Kim Kardashian lució un cuerpo‑armadura metalizado en tono cobre, moldeado al torso como una escultura, combinado con una falda larga de caída dramática y aberturas laterales, un diseño creado junto al artista Allen Jones y el estudio Whitaker Malem. (JAMIE MCCARTHY) La actriz británica Gwendoline Christie lució un vestido dorado y escultural realizado a medida por Giles Deacon, con volúmenes rígidos y acabado metálico. (JULIAN HAMILTON) El esgrimista y modelo británico Miles Chamley-Watson vistió un traje oscuro de sastrería contemporánea con aplicaciones metálicas. (JAMIE MCCARTHY) La ejecutiva Christine Beauchamp eligió un vibrante vestido rojo estructurado, con capas de encaje y un cuello escultórico tipo gorguera que refuerza el efecto dramático de su silueta sobre la alfombra. (JAMIE MCCARTHY) La filántropa y empresaria india Natasha Poonawalla lució una escultura de orquídea blanca firmada por el artista Marc Quinn, a modo de pectoral floral que enmarca su torso, combinada con un vestido de alta costura blanco de Dolce & Gabbana. (JULIAN HAMILTON) La cantante estadounidense SZA lució un vestido amarillo dorado de Emily Adams Bode Aujla confeccionado con tejidos vintage, con corsé y falda estructurada, capa translúcida tipo mariposa y tocado floral con conchas que la convierten en una especie de hada de jardín dorada. (JAMIE MCCARTHY) La modelo alemana Heidi Klum utilizó un vestido‑escultura blanco diseñado por Mike Marino en látex y spandex, con efecto de mármol y velo drapeado que cubre rostro y cuerpo, convirtiéndola en una estatua viviente. (JULIAN HAMILTON) Rihanna utilizó un vestido negro de Maison Margiela con una falda de volumen escultórico, corsé ceñido y tocado Art Déco con pedrería, un "look" dramático que mezcla el glamour clásico de Hollywood con guiños arquitectónicos. (JAMIE MCCARTHY) Beyoncé usó vestido de alta costura de silueta ceñida con aplicaciones brillantes y detalles escultóricos que marcan la figura, acompañado de un dramático tocado y joyería. (JAMIE MCCARTHY) El productor teatral estadounidense Jordan Roth usó un vestido gris pizarra de Robert Wun con una escultura humana adherida a la espalda que parece abrazarlo, un diseño conceptual inspirado en la idea de ser perseguido por la propia sombra. (LOKMAN VURAL ELIBOL)
Periodista multimedia graduada de la UIA y técnica en Criminología. Se unió a La Nación en 2021 y desde entonces ha trabajado en las secciones Sucesos, Mundo, No Coma Cuento y Viva, además de desempeñarse en el equipo de mesa digital de La Nación. Ganadora de la categoría Documental en el RE@CH Media Festival 2017.
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