
El presentador Mauricio Hoffmann se enfrentó durante la mañana de este jueves 3 de setiembre a una situación complicada en su vida; sin embargo, un par de horas después se mostró tranquilo frente a las cámaras de televisión.
Hoffmann y su novia, la maquillista Majo Ulate, se encontraron hoy en un juicio contra el creador de contenido Diego Bravo, a quien demandaron por presuntos delitos contra el honor, entre ellos difamación e injurias. El debate judicial se realizó esta mañana en el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, en Goicoechea.
Sin embargo, de forma responsable y respetuosa con su trabajo y el público que lo sigue en televisión, Hoffmann se presentó puntual a la 1:30 p. m. en su labor como conductor del programa De boca en boca, de Teletica.
Precisamente, él fue el encargado de presentar la primera noticia de la jornada. En el set estaba acompañado por Bismarck Méndez y María Fernanda León.
Hoffmann, de forma profesional, presentó una noticia sobre el ciclista costarricense Andrey Amador.
“Familia, buenas tardes. Arrancamos De boca en boca. Estamos felices de que usted nos acompañe porque empezamos con noticia bomba”, expresó el conductor al inicio del espacio.
Más adelante, durante el desarrollo del programa, Mauricio se vio tranquilo y cumpliendo con su labor frente a las cámaras.
El juicio
El conflicto judicial entre Hoffmann, Ulate y Bravo se originó por una serie de publicaciones y videos que el influencer difundió en sus redes sociales sobre la pareja y aspectos de su vida personal.
Avanzado el juicio este jueves, La Teja reportó que Hoffmann y Ulate se retiraron de los tribunales. Además, Bravo se abstuvo de declarar sobre los hechos por recomendación de su abogado.
El juicio debería continuar con las declaraciones de Hoffmann y Ulate y otros testigos del proceso, pero al parecer no será hoy y se fijará una fecha para una nueva audiencia.
