
Mauricio Hoffmann aseguró que las publicaciones difundidas por el creador de contenido Diego Bravo le provocaron frustración, enojo, angustia y deseos de alejarse de sus labores frente a las cámaras. El presentador brindó su declaración este miércoles 30 de setiembre durante el juicio que él y su pareja, Majo Ulate, mantienen contra Bravo.
La audiencia se realizó en el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José. Hoffmann y Ulate presentaron una querella contra Bravo por presuntos delitos contra el honor, a raíz de contenidos publicados en redes sociales.
Al ser consultado por las consecuencias de las publicaciones en su estabilidad emocional y familiar, Hoffmann afirmó que atravesó un periodo difícil y que, incluso, perdió el deseo de exponerse públicamente.
“Sentí frustración, enojo, ira, deseos de no querer trabajar, de no querer dar la cara en televisión. Era una angustia cada vez que tenía que subir una fotografía, porque siempre habían comentarios”, relató el presentador.
Hoffmann también indicó que tuvo que bloquear a numerosas personas en sus redes sociales por los mensajes que, según afirmó, recibía cada vez que surgían publicaciones sobre su vida personal.
Habla de trabajo y contratos
Durante la audiencia, el comunicador también se refirió a posibles repercusiones laborales. Aunque aclaró que no puede vincularlas de manera directa con las publicaciones, indicó que en 2021 no fue llamado para participar en un formato televisivo de fin de año en el que, según afirmó, había trabajado de forma ininterrumpida.
El programa al que se habría referido Mauricio Hoffmann es El Chinamo, de Teletica. En noviembre de 2021, La Nación informó que el presentador no fue convocado para participar en el tradicional espacio de fin de año.
“A ver, no podría asegurar que esto lo haya propiciado, pero tengo más de 18 años de estar trabajando en un formato ininterrumpidamente que se da a los fines de año y ese año, casualmente, 2021, lo perdí o no me llamaron”, manifestó.
Hoffmann dijo que también sintió una eventual disminución en contrataciones comerciales, particularmente en una época en la que solía tener una mayor carga de campañas publicitarias. Sin embargo, insistió en que no tenía elementos para atribuir esos cambios exclusivamente a los contenidos.
“Evidentemente, pude haber sentido una baja en contrataciones que tenía con marcas, que para esas épocas finales de año y demás siempre hay una concurrencia bastante alta en trabajos publicitarios”, afirmó.
Niega vínculo con separación
Mauricio Hoffmann también fue consultado por el inicio de su relación con Ulate y por si esta tuvo alguna incidencia en el final de su matrimonio con Ericka Morera.
El presentador explicó que conoció a Ulate en un formato televisivo, en el que ella participaba como maquillista y jueza, mientras él colaboraba en el área comercial. Señaló que el vínculo se hizo más cercano durante 2021 y que, hacia mayo de ese año, ya mantenían una relación formal.
Sobre la separación de Morera, Hoffmann negó que Ulate tuviera relación con la decisión. Aseguró que el matrimonio terminó por razones conversadas y conocidas por ambos, y que la ruptura fue anunciada el 23 de diciembre de 2020.
“Mi matrimonio termina por razones que Ericka Morera y yo conocemos, las discutimos y así decidimos culminar y terminar nuestro matrimonio”, declaró. “María José no tuvo relación o ninguna incidencia, porque la relación con ella se empieza a generar en el año 2021”, sostuvo.
Un proceso en curso
La querella de Hoffmann y Ulate contra Bravo se presentó a inicios de 2023 y el juicio comenzó en setiembre de 2026. La acusación atribuye al creador de contenido presuntos delitos contra el honor relacionados con publicaciones realizadas en plataformas digitales.
Las declaraciones recogidas en esta nota corresponden al testimonio de Hoffmann ante el Tribunal.

