
Alpuente y Chelva, dos localidades de la Comunidad Valenciana, figuran entre los pueblos más atractivos de España gracias a su legado medieval, su riqueza patrimonial, sus tradiciones gastronómicas y sus paisajes de montaña. Ambos destinos se ubican en la comarca de la Serranía y ofrecen una alternativa para quienes buscan historia, naturaleza y tranquilidad lejos de las grandes ciudades.
Alpuente se localiza a una hora al noroeste de Valencia, cerca de los límites con Aragón y Castilla-La Mancha.
El recorrido hacia este municipio atraviesa las serranías del Alto Turia y extensos campos de almendros. Durante la época de floración, estos cultivos transforman el paisaje. La almendra constituye además una materia prima fundamental para los tradicionales turrones españoles. Si las condiciones climáticas son favorables, las provincias de Valencia, Alicante y Castellón alcanzan una producción cercana a las 90.000 toneladas de almendras al año.
Alpuente: historia medieval a 1.000 metros de altitud
Situado a 1.000 metros sobre el nivel del mar, Alpuente cuenta con apenas 680 habitantes. El pueblo se distribuye en distintos niveles que conectan antiguos lavaderos, acequias y construcciones históricas.
Uno de sus principales atractivos es el castillo del siglo XII, una fortificación que primero tuvo origen árabe y luego pasó a manos cristianas. Aunque permanece en ruinas, ofrece amplias vistas de los valles cercanos donde habitan cabras montesas y corzos.
La herencia histórica también se aprecia en la Torre de Alhama, antiguo edificio municipal, y en la iglesia Nuestra Señora de la Piedad, levantada sobre una antigua mezquita. Su campanario octogonal recuerda al Micalet de Valencia.
Otros puntos destacados son el acueducto Los Arcos, el trazado urbano medieval y un antiguo horno comunitario que forma parte de un museo etnológico.
La gastronomía ocupa un lugar importante en la vida local. Una panadería con varias décadas de historia es conocida por sus barras de pan, rosquilletas de anís, galletas con pasas y nueces y pastelitos de boniato.
A pocos pasos se encuentra el Museo Paleontológico de Alpuente, que conserva fósiles recuperados en excavaciones de la zona. Entre las piezas más llamativas figuran restos de dinosaurios y amonites.
La localidad también experimenta un lento proceso de retorno de antiguos habitantes y sus descendientes. Muchos buscan una vida más cercana a la naturaleza. El turismo rural también impulsa esta tendencia mediante alojamientos adaptados para recibir visitantes.
Chelva y la ruta que une tres culturas
A pocos kilómetros aparece Chelva, considerada la capital de la Serranía. Su población alcanza los 1.670 habitantes, una cifra muy inferior a los cerca de 6.000 residentes que tuvo a inicios del siglo XX.
El corazón del pueblo se encuentra frente a la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, una construcción barroca valenciana cuya edificación tomó 80 años.
Uno de los espacios más singulares es el barrio andalusí de Benacacira. Sus calles estrechas, tonos azules y fuentes públicas evocan algunos rincones del norte de Marruecos. Conserva además el trazado urbano original de los siglos XI y XII.
El recorrido permite llegar a antiguos sectores de la muralla y disfrutar de panorámicas del entorno montañoso.
Chelva también conserva el barrio cristiano de Las Ollerías y el barrio judío del Azoque. Esta diversidad histórica dio origen a la conocida Ruta de las Tres Culturas.
La localidad destaca por sus rutas para senderismo y mountain bike, además de una gastronomía basada en recetas tradicionales.
Entre las especialidades sobresale la coca de longaniza y panceta, una preparación similar a una focaccia. También existen versiones con sardinas y pimientos.
La oferta gastronómica incluye empanadillas de tomate o de queso con verduras, rosquilletas, galletas artesanales y pan quemado.
Las celebraciones culinarias también forman parte de la identidad local. En mayo se realiza Quesalia, una fiesta dedicada al queso. En diciembre se celebra la Feria de la Trufa.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
