
La influencer Laura Ortega decidió no quedarse callada, como asegura que suele hacer, ante unas críticas contra ella que fueron emitidas en redes sociales por parte de una persona con la que tuvo contacto hace un tiempo.
Ortega publicó un extenso video en el que explica con puntos y detalles cuál fue su vínculo con esta mujer y hasta por qué optó por destapar lo sucedido. “Todo sapo muere aplastado”, fue la frase con la que resumió lo que, desde su criterio, la hizo ser criticada.
Hace unos días, Ortega se topó con unos comentarios en un video de TikTok en los que la mencionaban. Uno de estos fue realizado por una mujer dueña de una empresa, quien afirmaba que Ortega la bloqueó luego de que le regalaran unos espejos.
Laura hizo memoria de la situación, buscó en sus chats de Whatsapp y dio su versión de los hechos. De acuerdo con la esposa del futbolista de Cartaginés Fernán Faerron, cuando se mudó de casa, buscó recomendaciones de marcas para comprar los espejos de su hogar.
Sus seguidores le recomendaron varias y, al buscar en una que le llamó la atención, vio que le ofrecieron regalarle los artículos a cambio de que los promocionaran. No obstante, Ortega asevera que, aunque ya había hecho alguna publicidad previa, dejó de promocionar la marca debido a que quedó muy insatisfecha con lo recibido.
“Yo confié ciegamente y dejé que instalaran todo, y hasta que ya estaba el trabajo terminado me puse a ver los espejos. El primero en notar que todo estaba mal fue Fernán (Faerron). Y vamos a ver, yo entiendo que pueden haber algunas cosas no tan pulidas, pero realmente todos los espejos estaban deformes”, relató.
@___lauraortega Bienvenidos a mi primer podcast
♬ sonido original - Laura Ortega
Además, Ortega aportó pantallazos y un audio largo en el que se comunica con la dueña de la marca, explicándole que no promocionará los productos por su insatisfacción. En el audio, la influencer también le ofrece pagar el único espejo que quedó bien y devolverles el resto, y en general se muestra abierta a cualquier otra solución que se plantee.
“Muy lamentable que esto pase. Como les digo, lo último que quiero es hacer problemas, pero tengo que ser sincera y yo no voy a promocionar algo con lo que no me siento satisfecha. Espero que eso ustedes lo puedan entender”, es parte de lo que dijo Ortega en el momento.

Debido a que recién se había mudado de casa, estaba embarazada y pronto recibiría a invitados para una revelación de género, incluso valoró pagar por los productos.
“Creo que era que el señor lo calculaba mal, entonces hizo varios huecos que, al quitar el espejo, se veía realmente terrible (la pared). Entonces, cuando vimos eso, Fernán me dijo: ‘Pregunte cuánto cuesta ese espejo y lo pagamos, porque viene la gente mañana, no vamos a tener este baño hecho una desgracia, todo feo...’”, narró.
No obstante, cuando le informaron que el precio de uno de estos artículos era de ¢97.000 descartó pagarlo y le comunicó a la dueña de la marca que únicamente pagaría por el espejo que cumplía con las condiciones.
La discusión, ocurrida hace dos años, quedó ahí. Laura Ortega bloqueó a la emprendedora, pues afirma que ya no deseaba tener ningún vínculo con ella. Sin embargo, optó por no hacer público lo sucedido pues en ese momento le pareció que no era tan grave.
“Esto nunca habría salido de mi boca. Yo nunca habría hablado de tu marca en la vida, porque soy la legítima sapa que piensa que la gente merece una segunda oportunidad. Y sé que mi voz tiene un impacto y por lo mismo no quería bajo ninguna circunstancia tener que hablar de lo que me pasó con tu marca”, comentó.
Finalmente, reiteró que los comentarios de la dueña de la marca la molestaron bastante, pues en uno de ellos hasta atribuye, de forma misógina, el embarazo como causa de que Ortega la bloqueara de redes sociales. Por esa razón, la influencer dio un paso adelante y expuso a la mujer, a la vez que advirtió que ya no será tan fácil que decida callarse ante situaciones de este tipo.
“Esto de quedarme callada y dejar que las cosas pasen y que todo el mundo crea: ‘ah sí, esta estúpida nunca dice nada’, no ha salido bien. Se ha prestado para que la gente crea que yo soy una suavecita o que puede hablar mierda mía y que no van a tener consecuencias”, expresó Laura Ortega.
“Y ya no más. Espero no tener que volver a hacer esto”, concluyó.
