
El influencer colombiano Yefferson Cossio enfrenta sanciones por parte de la aerolínea Avianca, tras supuestamente activar un artefacto que genera un olor químico similar al de una flatulencia durante un vuelo internacional.
Según Avianca, el incidente ocurrió el 11 de marzo, en un vuelo de Bogotá a Madrid. Tras lo sucedido, la aerolínea decidió cancelar el tiquete de regreso del influencer e interponer las acciones legales correspondientes.
“La decisión fue adoptada (...), al haberse desplegado una conducta que afectó la seguridad, comodidad, el orden y la disciplina a bordo, así como la sanidad del vuelo, luego del uso de un artefacto generador de olor químico al interior de la cabina”, explicó la compañía.
Señaló que el pasajero incurrió en esa conducta a pesar de que la aeronave corresponde a un espacio cerrado y con sistema de presurización que recircula el aire de toda la cabina y a que esta se encontraba sobrevolando el océano Atlántico, aún distante del aeropuerto más cercano en caso de presentarse una emergencia
Avianca recalcó que rechaza cualquier comportamiento que ponga en riesgo la seguridad de su operación o que comprometa la experiencia a bordo de los clientes y del personal de servicio.
“La aerolínea reitera su llamado a las autoridades y al Congreso de la República para dar continuidad al trámite del Proyecto de Ley 153 de 2025, una iniciativa clave para endurecer las sanciones contra pasajeros disruptivos y fortalecer la protección del personal aeronáutico, incluyendo conductas que pongan en riesgo la seguridad de un vuelo o de los pasajeros y empleados de Avianca”, agregó la compañía.

¿Qué dijo el influencer?
Por su parte, Cossio aseguró en su cuenta de Instagram que todo se trataba de rumores. “¿Ah, cómo así, yo por aquí apenas despertándome y ya me inventaron mero chisme? Vea que bueno".
Posteriormente, a través de un comunicado, afirmó que todo se trató de un accidente ocasionado por un objeto en su equipaje de mano, el cual se activó sin intención.
Según explicó, el elemento no representaba un riesgo real para la operación del vuelo ni para los pasajeros, pues su efecto fue temporal y se controló en pocos minutos. Además, enfatizó que el episodio no formó parte de ningún contenido ni fue una broma planificada.
“El stink bomb, el elemento que se despresurizó por accidente, sin intención y sin activación manual, no es inflamable, no genera combustión, no representa un riesgo real para la integridad de la aeronave ni para la continuidad del vuelo, y tiene un alcance limitado con efecto transitorio”, dijo.

El creador de contenido reconoció que se trató de un error, pero insistió en que la situación ha sido exagerada. También señaló que, tras lo ocurrido, ofreció disculpas a la tripulación y mantuvo una actitud calmada durante todo el proceso.
“Rechazo de manera categórica la versión según la cual esto fue una broma o una acción pensada para generar contenido. No existía equipo de producción audiovisual a bordo, no existía producción montada, no existía personal grabando el supuesto ‘contenido’, ni nada parecido a una estrategia de redes”, señaló.
Luego, en su canal de YouTube publicó un video en el que explicó más detalles de lo ocurrido: “Yo tenía una bolsita de ‘pedo químico’ en mi maleta de mano. Ese es mi trabajo: hago bromas. Venía de un viaje con mi familia, y mi contenido consiste en hacerles bromas a ellos. Así me gano la vida”.
“No me estoy victimizando. Con o sin intención, cometí un error. Se me explotó la bolsita, punto. Solo estoy diciendo que no es tan grave como lo están pintando”, relató.
