Decir que Christina Aguilera fue el plato fuerte en Picnic 2026, además de ser trillado, honestamente, se queda corto. Porque aunque se codeó en el festival con otras grandes figuras, su primer concierto en Costa Rica fue por sí solo un inédito banquete pop de los que casi nunca ocurren en el país.
Por eso, todas las expectativas de la mayoría de quienes compraron entrada para el festival estaban en ella. Luego, al llegar la noche, la indiscutible aglomeración de miles en torno a la tarima donde se presentó Aguilera terminó de confirmar lo que era una obviedad.
Y la estrella no decepcionó, regalando todo su esplendor a un público que no podía creer que, por fin, la diva de los 2000 estuviera cantando lo mejor de su repertorio en suelo tico.
Sin embargo, en el otro hemisferio, donde Aguilera no irradiaba su luz y calor estelar, la realidad era radicalmente distinta. Mientras el júbilo hervía con éxitos, en la otra tarima, donde se presentaba la banda Simple Plan, el panorama era frío y desierto.

Quién sabe si intencional o no, pero lo cierto es que varios de los espectáculos se atrasaron durante la jornada, lo que salvó al grupo canadiense de ser eclipsado tan fuertemente, pues se tenía presupuestado que su show se traslapara hasta media hora con el de Christina Aguilera.
Al final, apenas fueron unos 10 minutos donde la agrupación, que también tocaba por primera vez en Costa Rica, se topó de frente con sus pocos seguidores fieles. Al poco tiempo, todo regresó a la normalidad, y Simple Plan dio uno de los espectáculos de mayor calidad en el festival, que fue disfrutado por una multitud considerable.

