
Adamari López reveló que su hija con Toni Costa, Alaïa, lleva cerca de un año sin celular luego de salir de casa sin pedirle autorización. La presentadora puertorriqueña explicó que tomó esa decisión como una medida disciplinaria, pues considera que toda conducta debe tener una consecuencia.
La actriz y conductora compartió el episodio en una reciente edición de su pódcast Ada y Chiqui, que conduce junto a Stephanie Himonidis, conocida como Chiquibaby.
Según relató, le había dado un teléfono a Alaïa para que ambas pudieran mantenerse en contacto tras su separación de Toni Costa.
“Yo le di teléfono a Alaïa para poder comunicarme con ella después de la separación de Toni”, explicó López.
La salida que derivó en el castigo
El hecho ocurrió mientras Adamari López se encontraba en Uruguay, donde grababa el programa ¿Quién caerá?. Alaïa, quien en ese momento tenía 10 años, llegó temprano a casa luego de pasar el día con su padre.
De acuerdo con el relato de la presentadora, la niña usó su teléfono para conversar con Javi, hijastro de Chiquibaby, quien la invitó a jugar videojuegos con otro joven. Aunque López señaló que no había una mala intención detrás del encuentro, cuestionó que su hija aceptara la invitación sin consultarle y sin solicitar que un adulto la acompañara.
En ese momento, Chiquibaby, su esposo y su hija estaban fuera del país. Sin embargo, en la casa había personas de confianza que conocían a Alaïa y a su familia.
“Javi sigue siendo un adulto, un niño más grande, y Alaïa sigue siendo una niña menor de edad”, recalcó López.
La confianza se vio afectada
Para Adamari López, el principal problema no fue la invitación, sino que Alaïa tomara la decisión de salir sin contar con el permiso de su madre, aun cuando tenía la posibilidad de comunicarse con ella.
“Esa decisión de ella, sin contar conmigo, hizo que yo perdiera confianza en Alaïa”, afirmó.
La conductora señaló que le sorprendió que su hija interpretara que podía informar sobre una salida como si fuera una decisión definitiva, sin esperar una respuesta o autorización.
“Fue una gran sorpresa para mí que ella, a los 10 años, se sintiera tan empoderada y dijera: ‘Yo tengo la libertad de irme a casa de Chiquibaby, solamente anunciándole a mi mamá que me voy a ir’, sin que yo le diera permiso”, manifestó.
“Perdió privilegios”
López afirmó que en su hogar hay límites definidos sobre la autonomía de Alaïa. Entre ellos, que la menor no puede salir sola de la casa ni trasladarse sin la compañía o autorización de un adulto.
“Alaïa no sale sola de la casa, Alaïa no se va sola a ningún sitio. Ella de repente tomó una decisión de una persona adulta. ¿Y sabes qué? No le he dado el teléfono hasta el sol de hoy y no se lo pienso dar”, declaró.
La presentadora añadió que, por ahora, no tiene previsto devolverle el dispositivo. Para ella, el celular no constituye un derecho, sino un privilegio asociado con la responsabilidad y el respeto por las reglas familiares.
“Perdió privilegios porque una conducta que no tiene una consecuencia es una conducta que se repite”, puntualizó.
