
Mariano Torres protagonizó un exabrupto, otro que suma a esa sombra de polémica que persigue sus grandes brillos dentro del campo.
Saprissa iba 0-0 de visita, en Puntarenas, cuando un conflicto en la gradería detuvo el partido y, sin ninguna razón demasiado evidente, Torres terminó lanzando dos manotazos hacia las manos del comisario de la UNAFUT.
Mariano se salió de sus casillas con su equipo clasificado, empatando en la siempre difícil Olla Mágica y con más de la mitad del partido por delante. Una escena que, a la espera de ser juzgada por el Comité Disciplinario, hace resonar una reciente y poco usual confesión del argentino.
Mariano Torres arremetió contra el comisario de Unafut. pic.twitter.com/DzBTyguo2s
— Tigo Sports Costa Rica (@tigosports_cr) April 26, 2026
Días antes de ese momento, en el que lució desencajado y reclamando airosamente a un funcionario dedicado únicamente a reportar lo que sucedía en el partido, el ídolo morado se mostró íntimo y sincero.
En entrevista con el periodista Anthony Porras, para el pódcast Entre la pitón y la pared, Torres no tuvo filtros para mostrar que el jugador determinante, de carácter, que lleva una década de ser estrella en el fútbol nacional, también puede sentirse vulnerable.
“No me lo recordés”, expresó Mariano cuando Porras le dijo que el futbolista está por cumplir los 39 años.

Mientras se le esbozaba una sonrisa y a su rostro lo dominaba una mirada meditabunda, soltó una de esas frases que, sin ser directas, son reveladoras: “Es un buen momento ya”. En ese momento, el periodista siguió rondándolo con preguntas, algunas bastante sutiles sobre su retiro.
Fue entonces que Mariano confesó lo que hoy podría parecer la puntada que hila todos los cabos sueltos en torno a su exabrupto en Puntarenas.
El habilidoso volante aseguró sentirse en óptimas condiciones físicas, pero no dijo lo mismo del aspecto psicológico: “Mentalmente, (estoy) ahí... vamos haciendo el esfuerzo”, expresó dubitativo, dando a entender que es un factor que le pesa en esta etapa de su vida.
Luego, reiteró que lo que lo hace considerar el retiro es más un tema mental que físico y, ante consulta de Porras, detalló que ser el capitán del Saprissa, extranjero y llevar 10 años jugando son temas difíciles de llevar a nivel mental.
“La presión de la gente, la presión de afuera; no es para nada fácil mantenerlo por 10 años. Entonces, a eso me refiero (con la parte mental)”, comentó con sinceridad.
Finalmente, matizó que tendrá que conversar con el equipo tibaseño y su entorno, así como valorar varios aspectos. En ese momento, el saprissista volvió a dejar en evidencia que hay algunos fantasmas que lo acechan: “Tengo que ver cómo termino y cómo estoy de la cabeza”.
