
El actor Keanu Reeves solicitó a un juez federal de Nueva York que considere clemencia para el director y guionista Carl Erik Rinsch, quien fue declarado culpable de fraude electrónico y lavado de dinero por utilizar millones de dólares que Netflix destinó a una serie de ciencia ficción para gastos personales, inversiones especulativas y artículos de lujo.
Rinsch, de 50 años, espera conocer su sentencia tras una condena dictada en diciembre. El caso se relaciona con la serie de ciencia ficción que inicialmente se llamó White Horse y luego fue rebautizada como Conquest. El proyecto se filmó en parte en Uruguay y nunca llegó a completarse.
Según la fiscalía, el cineasta desvió cerca de $11 millones que Netflix entregó para finalizar la producción. Ese dinero terminó en operaciones bursátiles, inversiones en criptomonedas y compras de alto valor.
Reeves intervino mediante una carta enviada el 1 de mayo al juez federal Jed S. Rakoff. En el documento pidió que la futura sentencia tome en cuenta criterios de clemencia, misericordia y justicia.
El actor indicó que desconoce los detalles específicos del proceso judicial. Sin embargo, expresó respaldo personal hacia quien dirigió la película 47 Ronin, la leyenda del samurái en 2013.
En la carta, Reeves describió a Rinsch como un artista excepcional. Además, señaló que consideraba White Horse una obra visionaria aunque permaneciera inconclusa.
El actor también recordó que la relación profesional evolucionó hacia una amistad cercana tras el rodaje de la película. Incluso asistió a la boda del director en Uruguay durante 2014.
Reeves no evitó referirse a aspectos problemáticos de la personalidad del cineasta. Según explicó, Rinsch suele exagerar la magnitud y el contexto de los proyectos en los que participa. También sugirió que tiene una tendencia al autosabotaje que provoca conflictos con otras personas.
El actor aclaró que esos comentarios no pretendían justificar ni minimizar los delitos atribuidos al director. Su intención fue aportar un posible contexto sobre su comportamiento.
Las declaraciones se suman a versiones difundidas durante los últimos años sobre el deterioro de la salud mental de Rinsch mientras desarrollaba White Horse.
De acuerdo con una publicación de The New York Times en 2023, personas vinculadas al proyecto manifestaron preocupación por conductas erráticas del director desde finales de 2019. El reporte indicó que Reeves participó en una intervención organizada en la residencia de Rinsch en Los Ángeles.
La investigación federal sostiene que Netflix ya había invertido alrededor de $44 millones en la serie entre 2018 y 2019.
Posteriormente, Rinsch solicitó otros $11 millones al argumentar que eran indispensables para concluir la producción. La plataforma aprobó la transferencia en marzo de 2020 hacia una empresa controlada por el director.
Para la fiscalía, ese momento marcó el inicio del fraude. Según la acusación, el realizador movió los fondos entre distintas cuentas bancarias antes de trasladarlos a una cuenta personal de corretaje.
Después ejecutó inversiones altamente especulativas en acciones y criptomonedas. Las operaciones generaron fuertes pérdidas. En menos de dos meses desapareció más de la mitad del dinero.
Las autoridades sostienen que los fondos restantes tampoco se utilizaron para completar la serie.
De acuerdo con el Distrito Sur de Nueva York, el director destinó millones de dólares a compras de lujo y gastos personales.
Entre los desembolsos señalados aparecen $1,7 millones en tarjetas de crédito y $3,3 millones en muebles, antigüedades y colchones.
La lista también incluye casi $400.000 en un reloj suizo y más de $2,4 millones en cinco automóviles Rolls-Royce y una Ferrari roja.
Tras la condena, el fiscal federal Jay Clayton afirmó que el veredicto demuestra la capacidad de las autoridades para rastrear el dinero y responsabilizar a quienes cometen este tipo de delitos financieros.
Rinsch enfrenta ahora un escenario judicial complejo. Los cargos por fraude electrónico y lavado de dinero contemplan penas máximas de hasta 20 años de prisión cada uno. Además, afronta otros delitos financieros relacionados con transacciones realizadas con dinero proveniente de actividades ilícitas.
Mientras espera la sentencia, la figura del director permanece marcada por dos visiones opuestas. Por un lado aparece el creador talentoso y visionario que describen algunos colaboradores. Por otro surge el responsable de convertir un multimillonario proyecto de Netflix en una cadena de pérdidas financieras, excesos y problemas judiciales.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
