
Lo que comenzó como una historia de amor se transformó en un caso rodeado de misterio. Ashley Robinson, influencer estadounidense, fue hallada sin vida pocos días después de anunciar su compromiso durante un viaje por África.
A inicios de abril, Robinson compartió en sus redes un video en el que su novio, Joe McCann, le pedía matrimonio en medio de un safari en Tanzania. Las imágenes reflejaban felicidad, pero ese momento de celebración sería el preludio de una tragedia que hoy sigue sin explicación.
Tras la propuesta, la pareja viajó a Zanzíbar, archipiélago perteneciente a Tanzania, reconocido por sus playas paradisíacas y exclusivas villas turísticas. Sin embargo, lo que debía ser la continuación de su viaje romántico se tornó en confusión y drama.
Según reportes locales, el personal del hotel donde se alojaban intervino tras un “altercado” entre ambos. Por seguridad, la administración decidió reubicar a la pareja en habitaciones separadas, pero horas más tarde Ashley fue encontrada inconsciente en una de las villas privadas.
La influencer fue trasladada de urgencia a un hospital local, pero los médicos confirmaron su fallecimiento poco después. Las circunstancias del hallazgo aún son confusas y la investigación continúa abierta.
La Policía de Zanzíbar informó inicialmente que manejaba la hipótesis de un posible suicidio, una versión que la familia rechaza rotundamente. En un comunicado emitido el 12 de abril, los padres de la influencer aseguraron que “la investigación sigue en curso” y calificaron la versión oficial como “prematura e incompleta”.
En declaraciones al medio estadounidense TMZ, el padre de Ashley sostuvo: “Mi hija no tenía ningún motivo para quitarse la vida. Queremos claridad y justicia. No descansaremos hasta saber la verdad sobre lo que ocurrió”.
El prometido está bajo investigación
Las autoridades locales interrogaron a Joe McCann, pero hasta el momento no fue arrestado ni enfrenta cargos. La policía tampoco presentó pruebas que lo vinculen formalmente con la muerte. Sin embargo, la investigación se mantiene activa y cuenta con la supervisión del consulado de Estados Unidos en Tanzania.
El Departamento de Estado estadounidense confirmó a medios internacionales que está colaborando con las autoridades locales “para asegurar que se realice una investigación exhaustiva y transparente”, aunque evitó ofrecer más detalles en respeto a la privacidad de la familia.
