
¡Costa Rica, celebremos un triunfo histórico! Las actrices nacionales Daniela Marín y Mariangel Villegas acaban de marcar un hito en la historia del cine del país, al ser premiadas en el Festival de Cine de Cannes 2026.
Las intérpretes, protagonistas del filme nacional Siempre soy tu animal materno, ganaron colectivamente la categoría de Mejores actrices de la competencia Un certain regarde, junto a la mexicana Marina de Tavira, quien también estelariza el filme.
En Un certain regarde -segunda competencia oficial de Cannes-, la película, dirigida por la cineasta tica Valentina Maurel, se midió a otras 17 cintas de diferentes países.
Maurel y Marín fueron las representantes que subieron al escenario para recibir el galardón. Entre emoción y nerviosismo, y tras una cómica confusión entre ambas al tomar el micrófono, la directora cedió la palabra a la actriz.
“Fue un trabajo duro. Y estuvimos juntos todo el tiempo, y eso es lo que importa, porque estábamos defendiendo la misma cosa, que era el corazón de la película y de la historia. Y quiero agradecer a Valentina también, porque, me voy a emocionar, ella confió en mí una y otra vez”, expresó la artista nacional.
“Gracias por darme la confianza y la seguridad para poder actuar de la manera en que lo hago y por ser mi escuela, mi maestra, mi compañera de trabajo y, sobre todo, mi amiga. Lo voy a decir, porque tengo que decirlo, que esta es una película sobre la maternidad y sobre los vínculos familiares, así que le voy a agradecer a mi mamá porque... ¡te amo, mamita preciosa!”, concluyó Marín.

Luego, Maurel, con tono decidido, se dirigió al público para reconocer el arte fílmico que se gesta en suelo tico. Ante el aplauso de los presentes, se tomó el tiempo de nombrar y agradecer a sus colegas Paz Fábrega, Alexandra Latishev, Natalia Álvarez, Kim Torres, Sofía Quirós y Antonella Sudasassi.
“Son solo algunas de ellas. Creo que van a escuchar de ellas nuevamente”, dijo Maurel, reafirmando la labor de estas mujeres, exponentes de la gran pantalla costarricense.
Tavira, aunque estuvo en Francia para la proyección de la película, ya había regresado a México al momento de la premiación. Sin embargo, desde la distancia, celebró y agradeció a todo el equipo de producción.
“Desde México, celebro con gran alegría este reconocimiento al cine que hacemos en América Latina. Gracias, Daniela, Ángel, gracias, Valentina. Gracias por invitarme a asomarme a los laberintos de la maternidad. Gracias, Festival de Cannes, por abrir esta mirada”, escribió.
Y reiteró: “Gracias Valentina Maurel, por tu guía certera y tu aguda mirada. Las quiero y celebro muchísimo”.
Hasta el momento, no se pudo consignar la reacción de la tica Mariangel Villegas, quien sí estuvo en el escenario para recoger el premio en Cannes.
Siempre soy tu animal materno, una película para la historia de Costa Rica
El filme sigue a Elsa (Marín), una joven estudiante en Bélgica que regresa a Costa Rica con el fin de reencontrarse con su madre (Tavira) y su hermana (Villegas). A partir de este retorno, la película profundiza en las complejidades de las relaciones filiales y en las diversas experiencias de ser mujer en las distintas etapas de la vida.
“Lo que me interesaba a mí es esa sensación extraña, como del espacio interior que tiene uno cuando vuelve al lugar del que vino e intenta pensarlo desde Europa. Cuando uno, por complejo de inferioridad, adopta la sensación de que Europa es el centro del mundo”, explicó recientemente a AFP Maurel, que tiene también nacionalidad francesa.
Durante la presentación en Cannes, en la que la película fue ovacionada, Valentina Maurel compartió un discurso profundamente personal sobre el proceso de escritura. La cineasta explicó que se convirtió en madre mientras desarrollaba el proyecto, una experiencia que transformó por completo su visión creativa.

La cineasta confesó que atravesó el llamado mom brain —esa sensación de desconexión y agotamiento mental posterior a la maternidad— y detalló que redactó la película escena tras escena, con la esperanza de encontrar un sentido definitivo más adelante.
Asimismo, Maurel subrayó que el cine latinoamericano con frecuencia ha sido retratado únicamente a través de sus crisis, su violencia o sus paisajes, por lo que reivindicó la importancia de visibilizar también los conflictos familiares y emocionales. “Nosotros también tenemos fantasmas familiares”, expresó ante el público de la sala Debussy.
El histórico logro consagra la carrera que Maurel viene construyendo, paso a paso, desde hace más de 15 años. De hecho, el reconocimiento que recibió su elenco llega nueve años después de que la cineasta conquistara un escalón previo en Francia.
Ya en 2017, Valentina dejó al país en alto con su cortometraje Paul está aquí, premio principal de la sección Cinéfondation (ahora llamada La Cinéf), un apartado del Festival de Cannes que desde 1998 pone a competir de quince a veinte producciones de escuelas de cine de todo el mundo.
Luego, con su título Tengo sueños eléctricos, estrenado en 2022, la realizadora dio otro gran paso. El filme tuvo un gran suceso en las salas nacionales, precedido de varios premios en festivales internacionales, entre ellos el de Locarno.
Aquella producción fue también el punto de encuentro entre Maurel y la actriz Daniela Marín Navarro, quien encarnó al personaje principal y fue premiada en Locarno.


