
Linda Liz Solano, hija de la presentadora Lynda Díaz, se sumó a la tendencia en redes sociales que invita a recordar cómo era la vida hace 10 años. En su caso, la mirada al pasado la llevó al 2016, un periodo que describió como fundamental para su transformación personal.
En su publicación, explicó que ese año no destacó por lo estético, sino por el impacto que tuvo en su vida.
Ella escribió: “Mi 2016 fue fundamental y estoy orgullosa de la mujer que surgió. No suelo detenerme en las temporadas más oscuras, pero mientras todos reflexionan sobre lo que una década puede hacer, quería compartir esto con cualquiera que necesite esperanza”, dijo antes de recordar la denuncia que interpuso por abuso sexual.
Mencionó que su experiencia personal coincidió con el surgimiento del movimiento Me Too en Estados Unidos. Indicó que atravesaba una situación compleja mientras mantenía una alta exposición pública.
En su mensaje señaló: “Yo era una figura muy pública que vivía mi propia versión de este. No tenía ni idea de que lo que en ese momento parecía supervivencia también desencadenaría un movimiento. La sanación no siempre tiene sentido en el momento, pero el propósito a menudo se revela más tarde”.

Recordó que el 31 de diciembre del 2016, día de su cumpleaños, enfrentó un momento decisivo en un proceso judicial por abuso sexual contra su padre biológico. Afirmó que esa etapa abrió un periodo largo y doloroso para ella y su familia.
“No sabía que era el primero de tres juicios en mi búsqueda de justicia dentro del sistema legal costarricense. Mi familia y yo pasamos casi 9 (años) luchando”, escribió.
Al observar imágenes de ese año, indicó que reconoce emociones como tristeza, miedo y depresión. Describió que vivía dos realidades distintas. Una en Costa Rica, marcada por la exposición pública del caso. Otra en Los Ángeles, donde continuó su vida profesional como si nada estuviera ocurriendo.
En su reflexión final, Solano explicó que el peso emocional de esa etapa influyó en decisiones personales importantes. Indicó que optó por cuidar su cuerpo y su salud. Afirmó que eligió un camino distinto en medio de una etapa oscura. Según expresó, cada decisión que tomó contribuyó a formar a una mujer fuerte y resiliente.
Según una nota de este medio, el proceso judicial contra su Padre, Carlos Solano Zúñiga, inició en el 2012 tras una denuncia presentada por Linda Liz. El caso llegó a juicio en el 2016 y, tras varias etapas legales, en el 2019 se dictó una condena de 12 años de prisión por delitos sexuales. En el 2021, el Tribunal Penal de Pavas reafirmó la sentencia.
