
El monstruo del Big Brother no murió; más bien mutó y se hizo todavía más inmenso: de nueve cabezas. Y no se trata de verlo reempaquetado con el título de La casa de los famosos, sino que ahora las cuatro paredes que por meses encerraban entre histeria y ridiculización a unos cuantos participantes se han vuelto intangibles y envuelven a casi todo el mundo.
Porque, mientras el dedo se mueve compulsivamente por la pantalla, si no estamos con ojos y oídos pegados al minuto a minuto de la vida que un extraño, de apellido influencer, decide compartirnos, somos nosotros mismos los que emprendemos la cacería de momentos e intimidades que puedan fascinar al otro lado del teléfono.
Entonces, entre todo ese frenesí, vale preguntarse: ¿dónde queda lo que somos? ¿no se diluye la identidad entre el caudal de likes y visitas?... Pero es que, en el caos que ya gobierna los días de la mayoría, a veces ni hay respiro para cuestionarse.
Sin embargo, si usted quiere darse esa pausa y de paso reír y disfrutar, el Teatro Universitario lo espera con la obra 5 en busca de REALITY show, que se estrenó este 7 de mayo.
El montaje sigue la hasta cierto punto dramática pelea de cinco influencers que se someten a pruebas, confesionarios y todo tipo de dinámicas para convertirse en el más gustado del público.
Mientras hila una fuerte reflexión sobre la identidad en tiempos de redes sociales, el espectáculo sumerge al público de lleno en la experiencia de un reality en vivo, pues los asistentes pueden votar por su favorito e incidir directamente en el desarrollo de las escenas.
La obra está dirigida por Luisa Pérez Wolter, quien se inspiró en la obra Seis personajes en busca de autor, del famoso escritor italiano Luigi Pirandello. De ese texto, la directora retoma el concepto de perseguir la aprobación como base de la identidad y lo pone a sacudir las dinámicas propias de la era digital.
“Compartimos lo cotidiano —lo que comemos, lo que sentimos— y, en ese proceso, aparece una pregunta fundamental: ¿dónde está la presencia real? ¿Dónde está la diferencia entre lo que somos y lo que performamos para ser aceptados?”, explicó la directora.
“En ese sentido, me interesaba explorar cómo, al presentarnos en redes, construimos una especie de personaje: una versión de nosotros mismos diseñada para comunicar algo específico, para ser vistos, aceptados o incluso rechazados”, agregó.
Según detalló Pérez, el proceso artístico implicó una investigación sobre los elementos característicos de los shows televisivos para luego contrastarlos con las prácticas que hoy proliferan en las redes.
Fue ahí donde Pérez, junto a su elenco, que también fue parte de la creación del guion, pudo constatar la premisa que la movió a crear este espectáculo: el espíritu de los reality shows y los influencers está moldeado con el mismo barro.
“Por eso la gente publica desde qué se está comiendo hasta el animalito que se le está muriendo; hay como una sensación de existir mientras seamos mirados por ese otro. Yo me atrevería a no juzgar a todos los influencers; hay personas que están comunicando información valiosa”, reflexionó.
“Lo que me parece más preocupante es que nos estamos perdiendo en estas dinámicas, perdiendo contactos reales, perdiendo vulnerabilidad. O más bien, llevándonos a unos estados muy particulares de vulnerabilizarnos frente a una audiencia que ni sabe quiénes somos. Creo que por ahí va la crítica: ¿A quién beneficia esto? ¿Quién está detrás de todo esto?”, agregó.
Incluso, esta necesidad de existir en Instagram, TikTok y compañía es uno de los grandes cambios que atraviesa al gremio artístico en los últimos años. Y de esto da fe la directora, quien además de tener que crearle perfiles a la obra, ha presenciado el cambio en las aulas en su rol de docente de Artes Dramáticas en la UCR.
“Ahora nos topamos con estudiantes que ya no quieren ser actores de novela en México, sino que quieren convertirse en influencers, o que consideran que ya tienen experiencia por ser influencers. Y volvemos a lo mismo: esto no es señalar o criticar directamente, porque hay infinidad de tipos de influencers y hay unos que tienen una información muy valiosa que, sin ellos, no sé cómo llegarían ciertos datos a la población”, reveló.
“Es más bien hacernos cuestionamientos con respecto a quiénes estamos siguiendo, ¿por qué lo estamos siguiendo?, ¿por qué le damos like?, ¿qué es lo que nos están generando?, ¿cómo están jugando con nosotros los algoritmos?, ¿qué es lo que está pasando detrás de eso?”, enfatizó.
No se pierda 5 en busca de REALITY show
La obra 5 en busca de REALITY show, protagonizada por Rolando Salas Murillo, Abigail Torres Castro, Tatiana Sobrado Lorenzo, Cristopher Paniagua Carvajal y Aysha Morales López, se presentará hasta el 31 de mayo en el Teatro Universitario, en San Pedro de Montes de Oca.
Las funciones son los jueves, viernes y sábado a las 7 p. m. y los domingos a las 6 p. m. Los boletos tienen un costo de ¢7000 para público general y de ¢4000 para población adulta mayor y estudiantes; pueden adquirirse en el sitio web o en la boletería física del teatro.
