
La presentadora Ginnés Rodríguez se encuentra a las puertas de someterse a una operación en su columna, para corregir el problema de escoliosis con el que ha luchado por años.
Ella se ha mostrado entre nervios y positivismo ante esta cirugía, ya que se encuentra hospitalizada desde el pasado 13 de marzo y, durante el fin de semana, confirmó que la intervención se llevará a cabo este martes 17 de marzo.
Durante su tiempo en el Hospital Calderón Guardia, ha aprovechado para dar a conocer más detalles sobre la escoliosis y cómo ha sido llevar este problema.
En un posteo en sus redes sociales escribió: “No sería quien soy si esa curva en mi espalda no me hubiera acompañado. Me recuerda que de niña llevé algunas cargas más pesadas de la cuenta con valentía, y moldearon a una mujer más fuerte. Ahora estoy lista para decirle a mi columna: gracias por sostenerme, es mi turno, yo te cuido”, en un emotivo mensaje.
También dio a conocer una imagen completa de su columna donde se muestra la curvatura de 40 grados, la cual aplasta algunos nervios y de allí surgen las crisis de dolor con las que ha lidiado.
“La operación consiste en atornillar dos barras de titanio para alinearla. La columna se fusiona en un solo hueso, deja de ser flexible y todos los órganos y músculos deben adaptarse al nuevo cuerpo, proceso que toma meses”, escribió la reconocida presentadora.

Complicado estado desde joven
Rodríguez también abrió su corazón para dar a conocer que la condición médica empezó a sus 15 años. “Una amiga notó que tenía una cadera más arriba. Los médicos prefirieron no operar y me recomendaron no subir de peso y hacer natación”, contó.
También mencionó que con los años el dolor ha aumentado, llegando a ser incapacitante, y recordó un día en el que estaba bailando junto a su compañero de Las Historias, Julio Solís, y el dolor llegó como un punzonazo; necesitó ayuda para sentarse: “Me reía, pero tenía mucho dolor”.
Entre los obstáculos con los que ha tenido que lidiar están los comentarios de las personas, ya que confesó que la han llamado “renca” y “Quasimodo”. Incluso confesó: “Creía que nadie me amaría deforme, que mi imagen no serviría para televisión y que no podría ser mamá”, relató junto a una fotografía con su esposo fallecido, Gerardo Zamora.
Por último, como tiene por costumbre, Ginnés agradeció a Dios y las lecciones que ha recibido mientras espera un cambio de columna y un nuevo inicio en su vida.

