
La actriz y empresaria estadounidense Joy Harmon, recordada por convertir una escena de apenas tres minutos en uno de los momentos más icónicos del cine de los años 60, falleció en Los Ángeles a los 85 años.
Según reportes de medios estadounidenses, Harmon murió el martes 14 de abril en su casa, tras varias semanas enferma de neumonía y bajo cuidados médicos.
Aunque su rostro se asocia casi de inmediato a una sola escena —el sensual lavado de coche en Cool Hand Luke (La leyenda del indomable, 1967)—, su trayectoria abarcó teatro, televisión, cine y una segunda vida profesional inesperada: la repostería artesanal en California.
Nacida como Joy Patricia Harmon el 1.º de mayo de 1940 en Queens, Nueva York, comenzó en el espectáculo como modelo infantil y reina de belleza antes de dar el salto a la televisión.
A inicios de los años 60 se dio a conocer en programas de comedia y concursos, incluyendo apariciones como concursante y coanfitriona en espacios conducidos por Groucho Marx, donde su carisma y presencia escénica empezaron a llamar la atención.
Esa exposición televisiva le abrió la puerta a papeles en cine y a una larga lista de apariciones especiales en series de la época. Durante la década de 1960 participó en producciones como Gidget, Batman, The Monkees, Bewitched (Hechizada), The Man from U.N.C.L.E. (El agente de CIPOL), The Beverly Hillbillies y The Odd Couple (La extraña pareja), consolidándose como un rostro familiar para la audiencia estadounidense.
En cine, Harmon figuró en títulos como Mad Dog Coll (1961), Under the Yum Yum Tree (1963), Young Dillinger (1965) y Village of the Giants (1965), donde su imagen de “pin‑up girl” se integró al imaginario pop de la época.
