
El reconocido presentador Gustavo Gamboa, quien ha sido figura de Teletica y Repretel, es conocido por su carismática personalidad y también por sus buenos chistes. Sin embargo, en entrevista con La Nación, recordó que al intentar conquistar a su amada Vicky Fuentes eso solo le valía para quedarse en “zona de amigos”.
En el marco del Día del Amor y la Amistad, Gamboa nos contó la historia de su relación, que felizmente desembocó en un feliz matrimonio.
“Nos conocimos en el 2003, éramos compañeros en la radio y nos convertimos en muy, muy amigos. Después ella se fue a Los 40 principales y a los seis meses me llamaron a mí. Seguimos siendo compañeros y, a finales del 2008, yo empecé a hablarle ya no como amiga, pero ella no me creía. Me decía: ‘No, eso es una calentura suya, quién sabe qué es’”, confesó entre risas.
Sin embargo, fue tanta la insistencia, que en algún momento le creyó y empezaron a salir. Un 14 de febrero del 2009 le pidió que fuera su novia y ese mismo año, el 24 de diciembre, le pidió a Vicky que fuera su esposa.
“Días antes y ese mismo día, yo le ‘comía la oreja’ preguntándole si de verdad ella quería un anillo, si era importante. Ella me decía: ‘Sí, claro que es importante’. Yo le respondía: ‘Ah, yo no sé, yo le hago un anillito de cualquier cosa’”, le decía Gamboa en aquellos días, intentando ocultar lo que en realidad sucedería y hacer de ese momento una sorpresa.
“Al finalizar la entrega de regalos de Navidad, solo faltaba yo. Dije: ‘No, falta un regalo más’, y saqué el anillo. Ella no se lo esperaba para nada porque yo la estuve preparando todo el día con que no era importante. Yo creo que ella ya estaba pensando: ‘No puede ser que este mae no me vaya a dar nada’”, afirmó.
Así es como esta pareja contrajo matrimonio y hoy, 16 años después, son prueba de amor verdadero. Eso sí, hay que decir que su camino matrimonial no siempre ha estado estampado de rosas: Gamboa recuerda que una de las situaciones más difíciles juntos fue cuando no podían tener hijos, hasta que “Dios les dio esa posibilidad”.
Ahora tienen dos hijos y las risas entre ellos no faltan; después de carcajearse juntos en una cabina de radio, hoy lo hacen en su hogar.

