Yuri Lorena Jiménez. 11 julio
Abogado de profesión y exembajador de Argentina, a partir del año 2000 Oscar López Salaberry se dejó seducir por el tango y sus avatares, hasta la fecha. Foto Carlos Zeledón para La Nación
Abogado de profesión y exembajador de Argentina, a partir del año 2000 Oscar López Salaberry se dejó seducir por el tango y sus avatares, hasta la fecha. Foto Carlos Zeledón para La Nación

Toda una cátedra del tango con la amena conducción de Oscar López Salaberry volverá al dial este domingo 12 de julio, en lo que constituye para los amantes del género una gran oportunidad de deleitarse, aprender y pasar un buen rato, máxime en estos tiempos en que se impone quedarse en casa.

Abogado de profesión, López Salaberry se desempeñó como embajador de Argentina de 1997 al año 2.000, pero cuando terminó sus funciones se quedó a vivir en San José y gestó una tribuna de tango que contaba con una legión de fanáticos, pero no había un punto de encuentro. Fue entonces cuando nació Simplemente Tango, todo un fenómeno de audiencia durante siete años, en Radio Eco, donde sumó tres mil programas.

Ante aquella respuesta, López Salaberry se sintió motivado y empezó a construir toda una gesta alrededor del tango. Sabía guitarra, saxofón y aprendió a tocar bandoneón; acto seguido se fue por todo el país haciendo presentaciones y dando clases de baile. Desde entonces ha organizado festivales, homenajes a Gardel y a los grandes intérpretes, tuvo un espacio en televisión, viajó a otras capitales y terminó por convertir al tango en su apostolado.

Natural difusor de la cultura de su país, López Salaberry, a quien muchos conocen ahora como el embajador plenipotenciario del tango, también ha realizado coloquios, colaboraciones musicales, teatro, poesía, ha sido profesor universitario y coordinó una semana dedicada a José Luis Borges.

En el 2008 terminó el espacio de Radio Eco, pero él siguió insistiendo buscando la oportunidad de volver, lo que finalmente logró y que se concretará en unas horas, situación que lo tiene profundamente emocionado pues —según su decir—, para él constituye un reto y una gran satisfacción.

Acá, Oscar López Salaberry durante una presentación
Acá, Oscar López Salaberry durante una presentación "a cielo abierto" en las inmediaciones del Mercado Central. Foto Eloy Vargas León, para La Nación.

Deja una huella

López Salaberry tiene trillo: ha viajado por todo el país a tocar y a bailar; también va a los colegios, a los asilos de ancianos y ha actuado a cielo abierto en el Mercado Central. Fueron su gen arrabalero y el bandoneón los que le permitieron subir al escenario del Teatro Nacional con Malpaís, para él una de las mejores experiencias que ha tenido aquí.

Ahora se la pasa más en Cartago que en cualquier otro lugar animando las tardes y las noches del restaurante Mamalila, donde toca, anima, baila y canta, gracias a que su hijo —también abogado— Sebastián, todo un experto en asados argentinos, lo “contrató” para que haga lo que mejor sabe: animar.

Quienes lo conocen bien, dicen que el exdiplomático es como el tango mismo: inagotable, profundo y misterioso, además posee un buen verbo, como buen argentino. “Oscar nos muestra que cuando se tiene pasión por algo, debemos llevarla hasta todos los extremos posibles y a los rincones más impensados”, escribió el periodista Roberto García en una semblanza publicada en la Revista Dominical de La Nación.

El tanguero López-Salaberry, exprofesor de ingeniería legal de la Universidad de la Patagonia y quien fuera Gobernador de la Patagonia Argentina, agradece cada vez que puede la oportunidad que le dieron aquí los seguidores del tango, por eso está muy entusiasmado con esta nueva oportunidad de regresar a la radio con Simplemente tango, que arranca este domingo CRC 89.1 Radio, de 4 a 6 p.m.