Fernanda Matarrita Chaves. 8 junio
Andrea Fernández es la única chica que trabaja durante el día en la emisora Los 40. Fotógrafo: Manfred López para LN
Andrea Fernández es la única chica que trabaja durante el día en la emisora Los 40. Fotógrafo: Manfred López para LN

Desde hace seis meses la voz de Andrea Fernández se ha vuelto muy familiar para los radioescuchas. Esta chica de 25 años fue la locutora elegida por Los 40 cuando hicieron un casting al que llegaron unos 300 aspirantes.

Desde su incorporación, Andrea ha hecho dupla con Jorge Vindas, ambos acompañan a la audiencia en Presa 40, de lunes a viernes, a partir de las 5 p. m. }

Desde el inicio ella hizo clic con su compañero, pero sobre todo, con la audiencia, quienes comentan en redes sociales que aprecian la forma de ser de la locutora, quien también está a cargo del programa de las tardes Marea 40.

Andrea no es cara ni voz desconocida, pues desde hace muchos años ha estado vinculada con medios de comunicación. Desde niña participó en concursos de RG Elementos, hace unos años trabajó como presentadora de revistas en Extra TV y también estuvo en transmisiones especiales de fin de año.

Al salir de esos espacios, se vinculó en el programa Show de huevos y el año anterior estuvo por tres meses en Qué buena tarde de Teletica, colaborando mientras algunos presentadores estaban trabajando en el Mundial de Fútbol.

Andrea Fernández y Jorge Vindas son esa voz amiga que acompaña a la audiencia en las presas de la tarde. Foto: Luis Alvarado/cortesía para LN
Andrea Fernández y Jorge Vindas son esa voz amiga que acompaña a la audiencia en las presas de la tarde. Foto: Luis Alvarado/cortesía para LN
Chispa y ganas

Cuando Andrea preguntó a sus nuevos empleadores que por qué la habían elegido, cuenta que le dijeron que “por su forma de ser en todo tiempo”, pues dice que su actitud es la misma en cualquier escenario.

Andrea Fernández no es periodista, profesión a la que muchas veces asocian el ejercicio de presentar un programa; no obstante, ella destaca que siempre quiso ser presentadora y locutora, “no hacer y dar noticias”.

Hasta ahora no ha cursado ninguna carrera universitaria; sin embargo, atribuye a la perseverancia todas estas oportunidades que ha tenido en medios de comunicación.

“Me encanta la gente. Entrevistar. A veces ha sido muy complicado porque me dicen que tengo que tener una carrera y sé que es importante el hecho de ir a la U, pero no es periodismo lo que estudiaría. Me atrae más el teatro.

Me han dicho de todo. Que cómo llegué hasta aquí sin ser periodista. Que cómo llegué a Los 40. La gente pregunta sobre todo ese tipo de cosas", cuenta quien desde muy joven se formó como estilista, como locutora (una de las mejores según cuenta que le dijo uno de sus profesores) y empezó con talleres de teatro.

La locutora agregó: “Soy una comunicadora empírica. Mi mamá dice que tengo esta personalidad desde los dos años. Siempre he tenido muy claro mi deseo de trabajar en radio y televisión. He tenido buenas oportunidades, pero no todo ha sido sencillo, he ido a todos los castings posibles buscando opciones. Esta vez fui elegida, por Los 40, entre 300 personas, había una fila gigante de aspirantes y me eligieron a mí. Es una alegría inmensa”.

Andrea motiva a quienes quieren trabajar como locutores o presentadores a que persistan en sus objetivos, eso sí, que se aseguren de que el camino que tomaron es el correcto y que “son buenos en lo que quieren hacer”.

“Ahora a la gente le gusta ser influencer y que te den cosas, que te manden regalos. Pero eso conlleva que seas parte del huracán en el que muchas veces te pueden tratar de todas formas. Me preguntan que cómo se puede ser figura pública, yo no me considero de esa manera, pero mi consejo es luchar por lo que queremos, escuchar lo que nos aconsejan y nunca creerse mucho porque muy fácil se puede llegar a caer. Si alguien quiere vivir de esto tiene que saber que el camino no siempre es sencillo, en ocasiones he llorado, me han humillado y hasta he tenido que trabajar de gratis”, asevera.

Como mensaje al público joven que le sigue, Andrea sugiere que cada persona siempre mantenga su esencia y autenticidad y que nunca cambien su forma de ser para encajar.