
Un conflictivo divorcio sacude a la alta sociedad de Miami, en Florida. El empresario estadounidense Miguel Fernández, conocido como Mike, solicitó la separación de su esposa Constance Tolevich Fernández tras 25 años de matrimonio y cinco hijos en común.
El proceso tomó relevancia pública por la disputa económica. El empresario pretende entregar $1 millón a su exesposa. La cifra responde a un acuerdo prenupcial firmado por la pareja antes de casarse.
Mike Fernández, de 73 años, es un bilionario y presidente de la firma de inversiones MBF Healthcare Partners. Mantiene una presencia activa en círculos empresariales de la ciudad. Constance, de 61 años, desarrolló una vida social destacada y participó en proyectos de filantropía. Antes trabajó como corredora de bienes raíces y ejecutiva en el sector salud.
La relación inició en el año 2000. En ese momento, Tolevich decidió separarse de su primer esposo para iniciar una nueva vida con Fernández.
El caso se trasladó a tribunales luego de que Constance impugnó el acuerdo prenupcial. Según la defensa de Fernández, la mujer alegó que firmó el documento el mismo día de la boda. También sostuvo que no comprendía el contenido ni revisó la declaración financiera.
Por su parte, el empresario afirmó que desconocía aspectos del pasado financiero y comercial de su entonces pareja. En el expediente judicial se indicó que ella ocultó información relevante durante la relación.
El proceso también incluyó elementos personales. Según la petición, Tolevich fue quien propuso matrimonio, pese a que Fernández ya tenía tres matrimonios previos y cuatro hijos, y no deseaba casarse nuevamente en ese momento.
Uno de los puntos centrales del conflicto es una mansión ubicada en Coral Gables. El empresario se negó a ceder la propiedad. Su posición se basa en lo establecido en el acuerdo prenupcial firmado por la pareja.
La primera audiencia del caso quedó programada para el 6 de junio, fecha en la que ambas partes expondrán sus argumentos ante un tribunal de Miami.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
