Cultura

Otras disquisiciones: El amor por el hombre sin dientes de Dmanisi

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La conciencia es el chismoso que llevamos dentro y que, falto de iniciativa, solamente se ocupa de observar al vecino que tiene más cerca (nosotros). Siendo tan tumultuosa la vida del vecino de arriba –quien podría llevar por el mal camino a Charlie Sheen–, la conciencia nos instala un fiscal de entrecasa y nos indica el buen camino cuando ya íbamos a llegar a la meta por el otro.








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