
No, de ninguna manera... lo que Costa Rica está a punto de presenciar no puede reducirse a una fecha más en el calendario musical del año. La inédita reunión de Gandhi y El Parque en tarima, referentes indiscutibles del rock nacional, nos contará ‘en vivo’ el resultado de vidas artísticas entrecruzadas, pasión desbordada y luchas que, con el tiempo, terminaron por tejer este momento único de conexión.
Así las cosas, el concierto que el 7 de junio mezclará en San José la música de ambas bandas no es un evento más, es una especie de cierre de círculo para una escena que se construyó a puro pulso, porque antes de los grandes escenarios, los estudios de grabación y el éxito que los hizo “rockear” fuerte, hubo conciertos en bares pequeños, giras colegiales y álbumes que se financiaron con préstamos personales.
Por aquel tiempo hubo también una generación que aprendió a hacer música sin manual, sin industria sólida, sin garantías, y a esa misma es a la que pertenecen Luis Montalbert, Abel Guier, Federico Miranda y Massimo Hernández, de Gandhi; junto a Luis Arenas, Federico Dorries e Inti Picado, de El Parque.
Por eso, en el marco del reconocido espacio El Chopo Tico, ambas bandas narrarán en alianza los pormenores de su propia leyenda. Tocarán, para emoción de sus fans, en El Mercadito La California y Casa Felix, y las entradas ya están a la venta en el sitio latiqueteracr.com.
Gandhi y El Parque juntos: la historia no se cuenta, se escucha
“Hace 30 años fue mi primer concierto con Gandhi”, recordó el bajista Abel Guier en una conversación íntima y llena de anécdotas junto a su colega, el también bajista Federico “Fico” Dörries, de El Parque. Y es que así, como pasó con Abel, la música costarricense ya cuenta más de tres décadas de escuchar y disfrutar a estos dos titanes del género en Costa Rica.
Ambos grupos son referentes, son labradores, son artistas que definen a la perfección el concepto rock tico.

Fico, fundador de El Parque, evoca con sentimiento esa misma época, donde más que competencia había camaradería: músicos que se prestaban instrumentos, que se invitaban a conciertos, que crecieron juntos sin saber que estaban escribiendo historia.
Este encuentro en El Chopo Tico es curioso porque, aunque ambas bandas compartieron en festivales y escenarios desde los años 90, nunca se habían encontrado en un formato como este: ellos dos solos en la tarima. No porque no hubo intención, sino porque —como ellos mismos lo dicen— hacer algo así implicaba hacerlo bien, con la calidad, producción y el respeto que sus trayectorias exigen.
“Que yo recuerde tocamos una vez en Cebolla Verde, que fue nuestro segundo chivo, en 1994”, comentó Fico mientras Abel le aclaró que, para ese entonces, el bajista de Gandhi era Mauricio Pauly, ya que él se incorporó a la banda hasta 1996. Para 1999 volvieron a estar en un concierto en un lugar llamado Cabeza Grande, en Paseo Colón, con Guier ya en las filas.
“O sea, todo fue en el siglo pasado. Es más, para ser más precisos, en el milenio pasado”, bromeó Guier sobre los recuerdos.
Desde siempre ha existido amistad, admiración, respeto y camaradería entre músicos. Incluso, algunos miembros de Gandhi han tocado con El Parque, como lo recordó Dörries al contar que Abel los apoyó en un concierto en Washington, también que Fede grabó unas guitarras para el disco del 2009 y que, incluso, después tocó un chivo con ellos. Además, en la reunión del 2005, el cantante Luis Montalbert fue uno de los invitados.
“Somos amigos de siempre”, expresó Dörries.
Lo cierto es que la idea de montar un concierto en conjunto está dando vueltas en las cabezas de los músicos desde hace varios años. Sin embargo, el tema no era solo coordinar agendas: era encontrar el momento correcto, el lugar indicado, la dimensión justa para un show que, sin proponérselo del todo, terminó convirtiéndose en un evento histórico.
“Lo veo desde un punto de vista más personal, pero resulta que para las personas también es histórico. A pesar de que los dos grupos han seguido vigentes y sacando producciones, por supuesto que hay un elemento nostálgico en el show”, aseveró Guier.
La nostalgia estará presente en el espectáculo, no hay duda, muchos fans ya pidieron su día libre para ir a cantar. Asistirán al concierto quienes crecieron escuchando sus canciones en la radio, los que los conocieron gracias a los conciertos y los que llegaron a su música por herencia.
Las canciones de ambas bandas —esas que nacieron en la intimidad— terminaron con el tiempo acompañando duelos, adolescencias, pérdidas, reconstrucciones. Historias que los propios músicos no dimensionaron en su momento.
“Eso realmente le da una validación increíble a lo que uno hace”, manifestó Fico. No son los números o la fama, sino ese mensaje que alguien hizo suyo en el momento en que lo necesitó.
Abel complementó esta idea desde otro lugar: la música como catarsis, una que en la composición inicia como algo personal y que a la postre se vuelve colectiva: “Cuando se da esa retroalimentación, que no necesariamente para mí es el fin para crear, al final de cuentas trasciende a algo más importante que es esa conexión con otras personas”.
Quizá por eso, más que un concierto, este encuentro se siente como una conversación pendiente entre dos bandas que crecieron en paralelo, pero nunca en competencia. El Parque y Gandhi son dos proyectos que, con ritmos diferentes, ayudaron a abrir el camino en una época donde hacer rock original y en español en Costa Rica era, en sí mismo, un acto de fe.
Hoy, décadas después, ese camino ya no es el mismo. Cambiaron formatos, plataformas y tipo de consumo, pero lo que permanece en ellos intacto es la autenticidad, esa que acogerá en un mismo escenario a los sonidos que los han representado a lo largo de los años.

Sobre el concierto de Gandhi y El Parque
Dörries y Guier no adelantaron muchos detalles sobre el espectáculo que presentarán las bandas que representan, pero aseguraron que el show superará todas las expectativas.
Sobre el orden de presentación, aún no lo han decidido y parece que será hasta el último momento cuando lo hagan. “Creo que a esta altura a nadie le importa mucho. Creo que vamos a tirar una moneda y ahí hacemos el orden”, dijo Dörries; Guier por su parte, fue más directo con lo que le gustaría: “Si a mí me preguntan, me gustaría abrir y tirarme el concierto de El Parque tranquilo, sinceramente”.
Y así, en un ambiente de camaradería, amistad y admiración, El Parque y Gandhi escribirán un nuevo capítulo en la historia del rock tico.

