
Con una pancarta de cartulina escrita a mano, al borde de las lágrimas y visiblemente molesto, un cantante costarricense recurrió a las redes sociales para exigir el pago por varias presentaciones artísticas que realizó en junio.
Se trata del artista identificado como Juan Jo Sánchez La promesa nacional, quien en su cuenta de Facebook realizó una transmisión en vivo este jueves 10 de setiembre contando su situación.
El intérprete escribió un rótulo que sostuvo durante la transmisión: “Los artistas se respetan. Exijo el pago de mi trabajo. Basta de tramas”, se lee en el mensaje.
Más allá del rótulo, en el vídeo el cantante explicó lo que según él sucedió. Según narró, lo contrataron en un local comercial para hacer tres espectáculos; uno de ellos se lo pagaron, el segundo quedó con un saldo pendiente y el tercero del todo no se lo habrían cancelado.
Sánchez decidió no mencionar el nombre del lugar ni tampoco el del dueño para no afectarlo; sin embargo, se presentó al local para exigir el dinero que afirma se le debe.
“Estoy aquí como artista hoy, luchando por mi derecho de pago por mi salario, porque de esto vive mi familia. Yo sé que esto es muy reiterativo, pero los artistas vivimos de esto. No puede ser posible que a usted le hagan un evento y usted no lo pague. Es mucho descaro”, manifestó en el video.
Además, entérprete explicó que la situación le ha provocado estrés y ansiedad. Dijo que él paga impuestos y un seguro médico, ya que padece de diabetes y depende de medicamentos para controlar su salud. “Pago mis recibos, llevo sustento a mi hogar. ¿Cómo puede ser que no me quieran pagar por mi trabajo? Es inaudito, esto no se puede seguir soportando", expresó.
Sánchez agregó que está muy dolido porque se lleva bien con la persona que en apariencia le debe el dinero, pero dijo que es mala paga.
Al cierre de su mensaje, afirmó que, de no cumplirse la promesa de pago para este viernes 11 de setiembre irá al lugar a manifestarse de nuevo. “Si mañana no me paga, me voy a amarrar aquí con cadenas”, aseveró.
La deuda, según explicó, asciende a los ¢160.000.
