
Amber Luke, conocida como una de las mujeres más tatuadas del mundo, volvió a salir de Australia para realizarse procedimientos de modificación corporal que no están permitidos en su país.
La australiana, identificada internacionalmente como Dragon Girl, se encuentra actualmente en Barcelona, España. Allí se someterá a dos intervenciones. Una consiste en la colocación de un “piercing de moneda” en una oreja. La otra contempla la implantación de un lazo de silicona debajo de la piel de una mano.
Aunque su apariencia llama la atención por tener cerca del 95% de la piel cubierta de tatuajes, gran parte de las modificaciones corporales que forman su imagen se realizaron fuera de Australia debido a las restricciones existentes en ese país.
La historia de Amber también ganó notoriedad por un procedimiento extremo que afectó su visión. La australiana quedó ciega durante tres semanas después de tatuarse los globos oculares.
Recientemente, anunció que viajará a Brasil para repetir ese procedimiento.
Según sus estimaciones, Amber ha invertido alrededor de $330.000 en tatuajes y modificaciones corporales.
La australiana inició su proceso de tatuarse cuando tenía 14 años. De acuerdo con sus declaraciones, utilizó estas intervenciones como una forma de expresión personal y para fortalecer su confianza.
Su caso suele aparecer en debates relacionados con la autoimagen y los límites de la modificación estética.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
