
Tras la muerte de Michael Jackson en 2009, la vida de sus tres hijos cambió de forma radical. El hermetismo que marcó su infancia desapareció y dio paso a una exposición pública constante. Con el paso de los años, cada uno construyó un rumbo propio. Hoy, Prince, Paris y Bigi Jackson muestran perfiles distintos en su relación con el legado del artista.
El mayor, Prince Jackson, nació el 13 de febrero de 1997 en Los Ángeles. Mantiene un perfil discreto y enfocado en la producción. Estudió administración de empresas y creó su propia compañía. También desarrolla contenido digital vinculado a motocicletas. Desde el ámbito social, impulsa la fundación Heal Los Angeles, centrada en labores comunitarias. Su actividad combina entretenimiento y trabajo solidario.
En el plano personal, Prince anunció en agosto del año pasado su compromiso con su pareja, Molly. La relación supera los ocho años. El anuncio lo realizó mediante redes sociales.

Por su parte, Paris Jackson, nacida el 3 de abril de 1998, optó por una carrera artística visible. Se desempeña como cantante, modelo y actriz. En música, lanzó proyectos como solista. En televisión, participó en series como American Horror Story y en producciones cinematográficas. Además, trabaja con marcas internacionales en el sector de la moda.
Paris también expone aspectos personales de su vida. Ha abordado temas como salud mental, identidad y adicciones. En 2019 recibió tratamientos médicos. En diciembre de 2024 anunció su compromiso con el productor Justin Long. La relación terminó en julio de 2025.

El menor, Bigi Jackson, nació en 2002. Durante su infancia fue conocido como Blanket. En 2015 cambió su nombre como parte de un proceso personal. Es el más reservado de los tres. Su vida se mantiene alejada del espectáculo.
Bigi centra su interés en el activismo ambiental. Ha expresado preocupación por el cambio climático y busca generar conciencia. Su participación pública es limitada. Aparece en eventos específicos, en ocasiones junto a su hermano Prince.
Durante años, Michael Jackson protegió la identidad de sus hijos. Evitó su exposición mediática y utilizó recursos para mantener su privacidad. Esa dinámica cambió tras su fallecimiento. Desde entonces, los tres forman parte visible de su legado.
Actualmente, cada uno gestiona ese legado de manera distinta. Prince apuesta por la filantropía, Paris desarrolla una carrera artística con voz propia y Bigi prioriza causas ambientales. Sus trayectorias reflejan enfoques diversos frente a la figura del Rey del Pop.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
