
El emblemático cantante, compositor y guitarrista argentino-costarricense Adrián Goizueta fue doblemente nominado en los prestigiosos premios Gardel 2026, que se entregan a lo mejor de la música de Argentina. El artista, que falleció el 5 de enero, fue postulado en las categorías mejor álbum en vivo y mejor arte de portada, por su más reciente producción Dúos del alma.
El anuncio de las nominaciones llenó de orgullo a amigos, familiares y seguidores del artista, a pocos meses de su repentina y dolorosa partida. Su música, su entrega y su visión artística continúan dejando una huella profunda en la cultura latinoamericana.
La emoción de un hijo que sigue su arte
En entrevista con La Nación, Luciano Goizueta, pintor, diseñador gráfico e hijo del músico —quien además fue el creador del arte del disco— compartió las emociones que lo embargaron al recibir la noticia.
“La verdad, es un momento muy difícil porque se juntan muchas emociones. Todo está atravesado por el gran dolor que estamos viviendo como familia. Uno agradece y trata de seguir disfrutando de las cosas buenas, pero antes hay que pasar por un proceso de aceptación, porque fue muy inesperada la partida de una persona tan viva y tan activa”, comentó Luciano.
Desde joven, Luciano colaboraba con su padre en las portadas de sus discos, combinando su amor por las artes visuales con la música que marcó su infancia. Dúos del alma fue una de esas colaboraciones especiales. Él diseñó la carátula del primer volumen, a inicios de los 2000, y retomó la tarea cuando el segundo volumen vio la luz, hace apenas un año.

Recuerda con ternura la reacción de su padre al ver el resultado final: “Le encantó: ‘¡Oh, qué bárbaro, Pibe, qué bárbaro, sos un genio, Pibe!’, me dijo. Siempre le encantaba que yo lo ayudara, y a mí me encantaba ayudarlo”, comentó.
Para Luciano, que el último álbum de su papá esté nominado en los Gardel es un gran honor. “No sé si llegaremos a ganar el premio, pero incluso la nominación me llena de orgullo. Lo más importante, y lo que más me emociona, es que sea por el disco de mi papá”, aseguró.
El artista expresó su deseo de que estos reconocimientos sirvan como un tributo a la prolífica carrera de su padre. “Él tuvo la dicha de experimentar el éxito en vida, y ahora nos llena de orgullo ver que lo siguen reconociendo y rindiéndole homenajes”, añadió.

Un artista que trascendió fronteras
Adrián Goizueta (1951–2026) nació en Buenos Aires, Argentina, y se radicó en Costa Rica a finales de la década de 1970, huyendo del contexto político de su país, encontrando en tierras ticas el escenario ideal para desplegar su creación. Fue un referente de la fusión latinoamericana, impulsor de lo que él mismo llamaba “música popular elaborada”, en la que conjugó jazz, tango, trova, folclore, elementos sinfónicos y ritmos caribeños en un estilo propio que influyó en generaciones de músicos.
Además fue profesor de música en la Universidad Nacional y en el Conservatorio Castella, donde marcó a numerosas generaciones de estudiantes con su rigor y su sensibilidad artística.
Goizueta fundó el Grupo Experimental, un ensamble de cámara que se convirtió en semillero de algunos de los músicos más destacados del país y punto de partida para proyectos como Malpaís, consolidándolo como figura clave en la renovación de la canción costarricense.
A lo largo de su trayectoria dirigió la Goizueta Banda, compuso bandas sonoras para teatro y cine, colaboró con orquestas sinfónicas y compartió escenario y grabaciones con artistas latinoamericanos de gran renombre, reforzando su papel como puente musical entre el Cono Sur y Centroamérica.
Su muerte, en enero de 2026, dejó un vacío profundo tanto en el ámbito artístico como en su comunidad afectiva, pero también confirmó la dimensión de su legado: más que un nombre, Adrián se convirtió en escuela.

Adrián Goizueta dejó encaminadas sus nominaciones
Desde Argentina, Javier Chalup, productor musical de Goizueta y dueño del sello independiente Registros de Cultura, relató a La Nación que, en diciembre pasado y apenas un mes antes de su fallecimiento, él y Adrián dejaron lista la postulación del disco al certamen.
“La Cámara Argentina de Productores Fonográficos (Capif) organiza cada año los premios Gardel sobre las producciones que cada sello discográfico realizó el año anterior. Nosotros presentamos Dúos del alma en vivo, grabado en un concierto de Adrián en el Teatro Nacional de Costa Rica, y lo postulamos juntos en las categorías”, recordó Chalup.
Aunque estaba radicado en Costa Rica, Goizueta seguía produciendo su música en Argentina, lo que hizo posible su participación en esta edición de los premios. Según explicó Chalup, la Capif aceptó ambas postulaciones y las convirtió en nominaciones oficiales. En marzo comenzó la votación del jurado, integrado por productores, periodistas y artistas.
Los tres finalistas por categoría serán anunciados en las próximas semanas y luego se realizará la ceremonia pública, en la que se revelarán los ganadores. Usualmente, la gala final se celebra entre mayo y junio.

Tras la muerte del músico, Chalup consultó a la familia sobre si deseaban seguir adelante con las postulaciones, y la respuesta fue inmediata: sí, por él y por su legado.
“Sea o no premiado, el trabajo por mantener viva su música continúa. Vamos a seguir apoyando su música permanentemente para que su figura siga vigente”, afirmó el productor.
Pocos días antes de su fallecimiento, el sello Registros de Cultura lanzó el video del tema Pa’l Gaucho y el Gallego, una canción íntima de Goizueta interpretada solo con guitarra y grabada en el taller de Luciano, el hijo que hoy le rinde homenaje a través del arte.
Más allá del resultado, estas nominaciones confirman lo que muchos ya sabían: Adrián Goizueta sigue presente, inspirando con su música y su espíritu creador aun después de trascender.
