
El Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José dio apertura al juicio impulsado por Mauricio Hoffmann y María José Ulate contra el creador de contenido Diego Bravo este jueves 3 de setiembre.
Se trata de una demanda que el presentador de televisión y la maquillista interpusieron a inicios del 2023 contra el influencer por presuntos delitos contra el honor, entre ellos difamación e injurias.
Luego de una primera audiencia en la que no se alcanzó un acuerdo entre las partes, el tribunal fijó las pautas para la recepción de pruebas y testimonios en las próximas semanas.
Rafael Rodríguez, abogado de Hoffmann y Ulate, dio a conocer en entrevista con La Nación lo que sucedió este jueves y cuáles son las siguientes fases del proceso.
—¿Qué sucedió este jueves en el juicio?
Se procedió con la lectura de la querella. Se trató, en una primera instancia, a petición del abogado de Diego Bravo, de ver si se buscaba una medida alterna, pero no hubo acuerdo entre partes, más que todo por la falta de querer realizar don Diego una disculpa pública, que es lo que en estos casos generalmente se da para efectos de poder conciliar o retractarse, o bien tomar medidas diferentes.
“El abogado de don Diego hizo una breve explicación de cuál iba a ser la estrategia de él y se tomaron los datos de don Diego Bravo, quien tuvo la posibilidad de rendir declaración. Sin embargo, en esta etapa él indicó que se iba a abstener, sin perjuicio de que más adelante pudiera otorgar algún testimonio.
”Nosotros estamos presentando esta querella por siete delitos de difamación en contra de don Mauricio y ocho delitos de difamación en contra de María José... Y dentro de esto hay una acción civil en donde cada una de las partes pide una indemnización por daño moral de ¢5 millones".
—¿Cuándo se realizarán las siguientes audiencias?
Se dará continuidad el 16 de setiembre, a una apertura de prueba y después, por una situación propia de agenda del tribunal y de cuestiones de agenda mía particular, que saldría del país, se vuelve a reanudar la audiencia hasta después del 26 de setiembre.
—¿Qué sucederá en esa próxima audiencia?
Es una continuación ya del juicio, que es pública. Pero ese día lo que se va a hacer es únicamente una apertura de prueba, que puede ser prueba documental o puede ser que el tribunal disponga realizar la vista de los videos en donde se indica que se dieron las expresiones difamatorias.
—¿Y después del 26 de setiembre?
En este caso lo que se recibe es el testimonio tanto de Mauricio como de María José. Ellos van a brindar una declaración indicando qué fue lo que se dio, cuál fue la situación que a ellos les perjudicó y cuál es su sentir por esas manifestaciones.
“Después de eso, presentaremos un par de testigos que tenemos nosotros para acreditar también las pruebas que se tienen dentro del proceso, acreditar el daño moral que ha sufrido María José principalmente en esta situación, y después se reciben los testigos ofrecidos por la parte denunciada”.
—¿Y ahora qué es lo que van a buscar específicamente en las siguientes audiencias?
Lo que se pretende con esto es demostrar que las manifestaciones que hizo don Diego Bravo son manifestaciones que constituyen el delito de difamación, que el tribunal determine y valore la prueba y, con base en eso, establezca esa responsabilidad, imponga la sanción que la ley penal establece y, de demostrarse la existencia del delito, que se determine también la existencia del daño moral y que se imponga la sanción que se está pretendiendo por daño moral.
Este diario intentó contactar en repetidas ocasiones a Diego Bravo. Sin embargo, al cierre de esta nota no se obtuvo respuesta.

