El Mercurio, Chile. 25 marzo
El 19 de marzo, autoridades de salud de Costa Rica realizaron una videoconferencia con expertos chinos para compartir medidas sobre la prevención y control de propagación de la epidemia por el nuevo coronavirus. Foto: Embajada China en CR
El 19 de marzo, autoridades de salud de Costa Rica realizaron una videoconferencia con expertos chinos para compartir medidas sobre la prevención y control de propagación de la epidemia por el nuevo coronavirus. Foto: Embajada China en CR

Santiago, Chile. (El Mercurio/GDA). Claudia Ramírez trabaja de forma remota desde su casa desde hace dos semanas.

Como profesora de educación básica de un colegio particular, el lunes pasado se reunió con sus colegas para organizar cómo lo harían para comunicarse de aquí en adelante. La solución fue Zoom.

“Es una aplicación que nos permite hablar por videoconferencia y varias personas a la vez. Ese día nos pusimos de acuerdo para conectarnos a un horario fijo y desde entonces nos vamos comentando los avances, planificando lo que viene”, dice.

Como ella, el llamado a quedarse en casa ante el avance del covid-19 ha hecho que muchas oficinas estén aplicando programas que permiten comunicarse virtualmente.

Zoom es de las más populares: se puede usar desde el celular o computador, permite reuniones con hasta 100 personas a través de videos y además entrega la opción de compartir la pantalla.

De esta forma, si alguien trabaja en un archivo, otros pueden verlo.

En su versión básica la aplicación es gratuita, pero pagando se puede acceder a llamadas más largas -el límite de la opción base es 40 minutos- y sumar a más personas, lo que da pie a que se pueda usar en seminarios.

Hangouts y su versión corporativa, Hangouts Meet, ambas de Google, también permiten hablar por voz y video.

El acceso a las reuniones es sencillo: basta que alguien comparta un vínculo y al pincharlo el resto se une.

Hasta 10 personas pueden usar al mismo tiempo la versión clásica (gratuita) en videollamadas y hasta 250 en la versión corporativa (pagada).

Tanto Zoom como Hangouts funcionan con los sistemas operativos móviles Android e iOS.

“El tema de la compatibilidad es de los puntos más importantes”, dice Miguel Sanhueza, director de Tecnología Educativa de la U. Tecnológica Metropolitana, en Santiago.

“También es clave que (las aplicaciones) consuman pocos recursos. Existen algunas que son muy llamativas, pero si hay una banda ancha de baja calidad, traen problemas”.

Skype, por ejemplo, suele presentar problemas cuando hay muchas personas en línea.

A Sanhueza, Teams, de Microsoft, que tiene versiones gratuitas y pagadas, le parece una buena opción en ese sentido.

“Muchas instituciones tienen convenio con Microsoft y resulta que así como Word o Power Point, puede que venga incluida dentro de estas alianzas. Es una aplicación potente, pero que consume pocos recursos y permite dejar grabadas las videoconferencias”.

Mauricio Sepúlveda, académico de Ingeniería Civil Informática de la U. San Sebastián, agrega que “se integra con Office 365; se pueden usar los productos de Excel o hacer una presentación fácil a los colegas”.

Asimismo, recuerda que también existen opciones que se asocian con la gestión de tareas.

Slack, por ejemplo (gratis para descarga), permite, además de comunicarse por video, dividir la comunicación en canales y así organizar mensajes en carpetas según tópicos, permitiendo que después otros los busquen y encuentren más fácilmente.

Trello (también gratis), en cambio, no ofrece teleconferencias, pero propone usar unas especies de tableros separados por temática, donde cada miembro de un equipo puede ver quién se está haciendo cargo de cada área y cómo se avanza dentro de ella. “Son aplicaciones de gestión de proyectos”, dice Sepúlveda.

“Todos los que participan pueden ver en qué está una tarea en particular: quiénes la tomaron, cuánto avanza o en qué está detenida”.

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