
Casi tres meses después de que fuerzas estadounidenses entregaran al Servicio Nacional de Guardacostas dos cuerpos y un sobreviviente de un evento en aguas del Pacífico sur, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), ratificó la hipótesis de que se trató de un naufragio y descarta la versión de un ataque militar de aquel país norteamericano.
“En algunos medios internacionales se empezó a publicar que fue supuestamente una lancha atacada; eso nosotros no lo hemos establecido, nosotros lo manejamos como un naufragio por un incendio que hubo en la lancha”, afirmó a La Nación, Vladimir Muñoz, subdirector interino del OIJ.
El jerarca aclaró que la obtención de más prueba resultó imposible al no haber tenido acceso a la lancha en la que viajaban dos ecuatorianos y un colombiano. “Simplemente tenemos una versión de las personas o la entidad que localizó los cuerpos y los restos de lo que fue un naufragio; no tenemos más información de eso”, explicó.
El hecho ocurrió el 19 de marzo, pero fue hasta un día después que el Comando Sur de Estados Unidos (Southcom), lo hizo público en la red social X, describiendo un ataque “letal” contra un buque de bajo perfil que, según indicó, “estaba transitando por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental”. La Guardia Costera estadounidense trasladó a los dos cuerpos y al sobreviviente y los entregó a las autoridades costarricenses.
El OIJ de Golfito confirmó posteriormente que los dos fallecidos eran los ecuatorianos Pedro Ramón Holguín Holguín, de 40 años, y Carlos Manuel Rodríguez Solórzano, de 34 años. El sobreviviente es el colombiano José David Torres Hurtado, quien tiene 21 años.
Viaje de pesca
La situación del sobreviviente es uno de los elementos que más complica el avance de la investigación. Muñoz describió su condición como “sumamente delicada”: está sedado, con diversos procedimientos médicos y sin posibilidad de comunicarse. “Es una persona que ya probablemente tiene afectaciones neurológicas que comprometen, inclusive, que en algún momento pueda hablar”, advirtió el subdirector.
Torres Hurtado se mantiene internado en la Unidad de Quemados del Hospital San Juan de Dios.
La Policía Judicial estableció contacto con los familiares de los involucrados, en particular del único sobreviviente. Según Muñoz, las familias reportaron que los tres eran pescadores y que habían salido en un viaje de pesca de aproximadamente 20 días del que nunca regresaron.
“La familia no tiene información de vínculos relacionados con narcotráfico ni nada, sino que simplemente su actividad conocida era la de pescadores”, indicó.

Sobre el origen de la versión de que este hecho respondiera a un ataque militar, el jefe policial explicó que solo se ha conocido por publicaciones en medios y redes sociales.
“La información que empieza en redes habla de que fue un abordaje o un ataque; eso nosotros no lo hemos podido establecer, no tenemos información certera sobre eso, simplemente fueron versiones”. Lo que sí tienen acreditado, dijo, es que los tres cuerpos presentaban señales de quemadura, consistentes con un naufragio.
Muñoz también destacó el papel de lo cuerpos policiales involucrados en el rescate, al afirmar que “si no hubiera sido por la asistencia médica que le dieron, el sobreviviente hubiera muerto”, señaló.
El OIJ espera los resultados de las autopsias de los dos fallecidos para determinar la causa y la manera de la muerte. El caso permanece en investigación.
Observaciones a los ataques militares
Cuando trascendió el caso de esta embarcación con pescadores, Estados Unidos había implementado un cambio en la lucha antidrogas, pues Washington pasó de operaciones de interdicción y captura, a acciones militares letales en altamar, bajo la premisa de estar en un “conflicto armado” contra el narcotráfico.
Esas acciones, en aquella época, ya contabilizaba más de 140 muertos en cerca de 40 ataques en el Caribe y el Pacífico.
Sin embargo, según reportes de prensa internacional, Estados Unidos no ha presentado pruebas concluyentes de que las embarcaciones atacadas estuvieran efectivamente vinculadas al narcotráfico, lo que ha abierto un debate sobre la legalidad de estas acciones.
Para el OIJ, el caso atendido en Costa Rica no se enmarca dentro de esta estrategia, porque las lesiones en los cadáveres de los pescadores no coinciden con un ataque militar.
“Es muy poco probable que en un ataque de este tipo, de esta envergadura, con el equipo que ellos tienen y usan, resulten sobreviviendo otras personas”, afirmó en abril pasado Vladimir Muñoz.
On March 19, at the direction of #SOUTHCOM commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on a low-profile vessel operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the low-profile vessel was transiting… pic.twitter.com/iK04PghbTM
— U.S. Southern Command (@Southcom) March 20, 2026
