
A Jeremy Buzano Paisano, el único sospechoso de asesinar a Nadia Peraza, se le vio en una cámara de seguridad retirando una lavadora, una refrigeradora y artículos personales de una vivienda en el Bajo Los Molinos, en San Rafael de Heredia, donde, según el Ministerio Público, Nadia fue asesinada, en febrero del 2024.
La Fiscalía señala en su acusación que Buzano, expareja de Nadia, habría desmembrado a la mujer y que sus restos fueron trasladados dentro de la nevera hasta una casa en San Pablo de Heredia, donde las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo en mayo de ese mismo año.
Para transportar estos artículos de una vivienda a otra, el 7 de abril del 2024, Buzano contactó a un hombre de apellido Arguedas, quien dirige una empresa de transportes que desde hace al menos cinco años asume trabajos de mudanza.
Este lunes, durante el cuarto día de juicio, Arguedas testificó en los Tribunales de Heredia y explicó a los tres jueces a cargo del caso que la refrigeradora, en particular, le pareció que estaba muy pesada.
En ese momento; sin embargo, ese elemento no llamó su atención, pues contó que es usual que durante las mudanzas, la gente llene las refrigeradoras de sus pertenencias para ahorrar espacio.
Arguedas contó que Buzano lo contactó al teléfono de la empresa y el costo final del traslado fue de ¢15.000, que el sospechoso canceló en dos pagos ese mismo día.
Aunque el testigo descartó malos olores o líquidos extraños que se desprendieran de la nevera, sí confirmó que cuando se acercó a la puerta de la casa, percibió un olor desagradable que hoy explica como a “suciedad”.

No obstante, Arguedas no describió con detalle el apartamento, porque no alcanzó a entrar. Fue Buzano, dijo, quien le pidió que no ingresara a su casa, alegando en apariencia, que hacía poco tiempo se había separado de su pareja y el sitio estaba desastroso.
Cuando terminaron de cargar el carro y llegaron a la vivienda en San Pablo, Arguedas aseguró que ayudó a Buzano a bajar todos sus artículos a la acera y, una vez que culminó el servicio, él se desentendió.
El 17 de mayo del 2024, agentes del Organismo de Investigación Judicial encontraron los restos de Nadia dentro de una refrigeradora en el patio de esa vivienda.
Desde el inicio del juicio, el abogado de Buzano, José Francisco Herrera ha insistido en la inocencia de su cliente. Por su parte, Joseph Rivera, abogado de la familia de Nadia, sostiene que la joven fue víctima de un círculo de violencia por parte de Buzano, a quien señala como el responsable de cometer el crimen.
