
A Nataniel Westney Presida lo asesinaron el 27 de noviembre del año pasado para robarle una cadena de oro y un teléfono celular mientras caminaba por vía pública en Pueblo Nuevo de Limón. Tenía solo 20 años, soltero y sin hijos. Lo atacaron a balazos dos presuntos integrantes de los Tony´s Boys, un grupo liderado por Tony Alexander Peña Russell, alias la T, el principal reclutador de sicarios en la provincia del caribe.
Esos dos sujetos, apellidados Wilson Dons y Espinoza Minat, fueron detenidos este 27 de enero, exactamente dos meses después de la muerte de Nataniel. Cayeron gracias a un nuevo golpe de la Policía Judicial contra el crimen organizado en Limón. A ellos se les investiga por homicidio, robo agravado y venta de drogas.
Las capturas se lograron luego de seis allanamientos, la mayoría en la comunidad de Atlántida, sitio que es de dominio de Peña Russell, quien descuenta prisión preventiva en Máxima Seguridad de la Reforma por delitos como homicidio, tráfico de drogas y otros.
El crimen de Nataniel Westney Presida, ocurrió a las 11:35 a. m. Como el muchacho opuso resistencia, le dispararon en dos ocasiones, provocándole la muerte.
A la víctima le robaron una “cadena de oro gruesa” y un iPhone 12 Pro Max (hoy valorado en unos ¢250.000 aproximadamente). En la misma causa se investigan dos asaltos registrados el 19 de noviembre y el 10 de diciembre del año pasado.

En el caso de noviembre, Willson Dons y otro sujeto de apellidos Vargas Alvarado, habrían asaltado a un hombre de apellido Conejo, a quien despojaron de dos teléfonos celulares, dos anillos y una cadena.
Mientras que, en diciembre, Willson Dons y dos hombres aún sin identificar, “abordaron al ofendido Rojas Salguera y mediante la utilización de armas de fuego y violencia, lo intimidaron y lo despojaron de dos aretes y dinero en efectivo", agrega el documento.


Violentos asaltos
Según relató el afectado de apellido Conejo a los agentes judiciales, dos motociclistas se acercaron a el 19 de diciembre mientras caminaba por el barrio Ceibón, en Santa Fe de Limón, cuando el conductor de la moto a quien describió “de tez negra” y el acompañante de “tez trigueña oscura , con tatuajes en ambos brazos, lo apuntó con el arma de fuego, le indicó que le entregara todo, que de lo contrario lo matarían”.
Debido a que el agraviado no portaba ningún objeto de valor, el acompañante del conductor lo golpeó en la cabeza con el arma, “en razón de la violencia utilizada en su contra, les indicó que sus pertenencias se encontraban en el vehículo, por lo que el primer sujeto, que era quien manejaba la motocicleta se bajó de la misma y sustrajo dos teléfonos celulares, los dos anillos y la cadena del ofendido” y luego se retiraron del sitio.
La Policía Judicial estableció que los autores del asalto fueron Willson Dons y Vargas Alvarado, quienes ”son ampliamente conocidos en la zona Atlántida por realizar asaltos y delitos varios", Vargas habría sido quien apuntó con el arma de fuego, amenazó de muerte y golpeó en la cabeza a la víctima, mientras que Wilson sería quien sustrajo sus pertenencias del vehículo.
En el asalto ocurrido el 10 de diciembre, en barrio Envaco, el agraviado narró a los investigadores que tres sujetos lo abordaron, lo amenazaron y agredieron en la cabeza con una pistola, “logrando sustraerle la suma de ¢60.000 en efectivo y unos aretes de oro“, en este hecho el hombre pudo reconocer al sospechoso de apellidos Wilson Dons.
Equipos tácticos como el Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT), junto a agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía de Limón, ejecutaron las acciones desde las 6 a. m. Además de Wilson y Espinoza, cayó un tercer objetivo de los allanamientos, pero su identidad no ha trascendido.
En las operaciones de este martes, la Policía Judicial y la Fiscalía decomisaron dinero en efectivo que se presume proviene de la venta de drogas, así como un fusil que estaba oculto en una pequeña zanja entre dos paredes.

La semana anterior, también en Atlántida, fueron allanadas cinco viviendas con el fin de detener a tres sospechosos de asaltos, extorsiones y acopio de armas.
En una de las casas que servía como bodega, las autoridades incautaron armas de guerra, cargadores de uso prohibido, droga y dinero.

