
Era Día de Muertos, noviembre del 2023, una de las celebraciones favoritas de la joven Nadia Peraza, según recordaron dos de sus amigas y compañeras de trabajo durante el juicio que se sigue por su femicidio.
Aquel 2 de noviembre, Nadia recibió a una amiga en su apartamento en Bajo Los Molinos, en San Rafael de Heredia, para maquillarla. Ambas se tomaron una fotografía que este lunes fue admitida como prueba en el debate oral y público en el que se busca esclarecer la muerte de la joven madre.
Durante su testimonio ante el tribunal, Del Valle, compañera de trabajo de Nadia, relató que la refrigeradora que aparece en esa imagen, y que ella vio en persona, es la misma que reconoció en las noticias cuando se informó, en mayo del 2024, que el cuerpo de Nadia fue desmembrado y almacenado en un electrodoméstico ubicado en el patio frontal de una vivienda en San Pablo de Heredia.

En la fotografía aportada como prueba se les observa compartiendo en el apartamento y, en la esquina superior izquierda, se distingue una parte de una refrigeradora blanca. Sobre ella se ubica, además, un tarro de mayonesa que, de acuerdo con el abogado de la familia de Nadia, Joseph Rivera, habría sido utilizado, posteriormente, para almacenar restos de la joven.
“El tarro de mayonesa se encontró con restos humanos cuando se hicieron los informes criminalísticos y se encontró toda esa escena tan macabra”, afirmó.
Rivera agregó que esa refrigeradora que reconoció la compañera de Nadia sería la misma que, en abril del 2024, Jeremy Buzano Paisano, el único sospechoso del crimen, retiró del apartamento y trasladó hasta la vivienda en San Pablo. Así lo captó una cámara de seguridad del complejo de viviendas.
La testigo afirmó que el día de su visita, Buzano estaba en la casa, pero se le vio poco. Cuenta que el sujeto estaba durmiendo y, cuando se levantó, nada más le exigió a Nadia que cocinara algo y ella le respondió que “él tenía manos”. Recordó que después no intervino más.

José Francisco Herrera, defensor de Buzano indicó a este medio que el hecho de que Del Valle haya reconocido el electrodoméstico y el tarro de mayonesa no es prueba determinante en el caso. El abogado afirmó que hay cientos de refrigeradoras blancas y la mayoría son del mismo tamaño. “Le parece a esta representación que no es un punto pertinente, más bien es impertinente”, dijo a este medio.
Herrera indicó que esa relación entre lo que pudo haber observado la testigo y el electrodoméstico donde finalmente se encontraron los restos es materialmente imposible de corroborar.
Los análisis de investigadores de la Policía Judicial concluyeron, en el expediente del caso, que se ubicaron restos de sangre en la vivienda de Nadia en el Bajo Los Molinos, tanto en el cuarto de la joven como en el lavatorio ubicado en el área común.

Círculo de violencia
Desde que inició el debate, el 18 de febrero de este año, siete testigos allegados a Nadia han relatado que la joven era víctima de violencia por parte del principal sospechoso.
Del Valle contó que Nadia llegaba al trabajo, en un restaurante de comida mexicana, con moretones en los brazos y algunas cortaduras.
La compañera agregó que junto a ella vivió algunos episodios de violencia. Uno de ellos ocurrió en el centro de Heredia, cuando, al acompañar a Nadia de regreso a su casa, observó al sujeto esperándola frente a la Universidad Nacional. Nadia, dijo, se escondió, aterrada por su presencia.
En ese entonces reconoció que Jeremy no dijo nada, pero si se quedó viendo fijamente mientras pasaban por el sitio.
En junio del 2023, recordó, varias compañeras del trabajo salieron de noche y el sujeto se molestó. Según relató, él le enviaba fotografías a Nadia de la hija de ambos, entonces de poco más de dos años, en la calle, y le advertía que si no regresaba a la casa dejaría a la niña afuera, sola. Posteriormente, añadió, tardó al menos 40 minutos en devolverle la menor a Nadia.
