El terremoto de magnitud 7,7 ocurrido este viernes 9 de octubre en Panamá no generó una alerta en la aplicación del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori-UNA). Sin embargo, una réplica posterior sí apareció en sus registros. Especialistas del Ovsicori y de la Red Sismológica Nacional (RSN) explicaron las limitaciones de sus sistemas para emitir alertas y localizar movimientos sísmicos fuera del territorio costarricense.
Walter Jiménez, analista de Sismología del Ovsicori, explicó que la ausencia de una alerta por el terremoto principal estuvo relacionada con la configuración geográfica de la aplicación.
Según el especialista, el terremoto ocurrido en la península de Azuero, Panamá, se produjo a una distancia que excedía los parámetros establecidos para el sistema de alerta temprana.
“Este sismo de Panamá, al estar tan lejano, prácticamente se sale de los parámetros que tiene alerta temprana para enviarnos la respuesta”, explicó.
Jiménez añadió que la distancia también dificultaba la posibilidad de emitir una advertencia antes de que las ondas sísmicas llegaran a Costa Rica.
Como comparación, mencionó un sismo ocurrido durante la mañana de este viernes cerca de Rivas, Nicaragua, que sí se encontraba dentro de los parámetros de funcionamiento del sistema.
¿Por qué algunas réplicas sí aparecen en los registros?
A las 2:25 p. m. de este viernes se registró una réplica del terremoto de Panamá que también se sintió en Costa Rica.
El Ovsicori reportó ese movimiento con una magnitud de 5,8 y una intensidad IV (moderada) en territorio costarricense.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) le asignó una magnitud de 6,9 y ubicó su epicentro a 8 kilómetros al noroeste de Río Grande, Panamá, a una profundidad de 10 kilómetros. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá también reportó una magnitud preliminar de 6,9 para el mismo movimiento.
Jiménez explicó que las estaciones del Ovsicori pueden detectar principalmente las réplicas de mayor magnitud que se producen fuera de Costa Rica.
Según detalló, los movimientos de magnitud aproximada de 4,5 o superior tienen mayores posibilidades de ser registrados por las estaciones costarricenses.
En cambio, los sismos de menor magnitud resultan más difíciles de detectar y localizar debido a la distancia.
El especialista indicó que podrían producirse numerosas réplicas de baja magnitud, aunque algunas podrían superar la magnitud 6.
Red Sismológica Nacional explica limitaciones para localizar réplicas
Leopold Linkimer, sismólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de la Red Sismológica Nacional, también se refirió a las dificultades que enfrentan las estaciones costarricenses para localizar movimientos sísmicos ocurridos en Panamá.
El especialista explicó que la actividad sísmica posterior al terremoto principal se encuentra fuera de la cobertura nacional de estaciones de la RSN.
“Es importante decir que esta sismicidad se ubica fuera de la red nacional de la cobertura nacional de las estaciones, por lo tanto la localización de la mayoría de las réplicas va a ser muy difícil para Costa Rica porque no se encuentran dentro de su territorio”, indicó Linkimer.
El sismólogo agregó que la institución sí puede localizar y proporcionar información sobre los eventos de mayor magnitud.
Al momento de sus declaraciones, la RSN había registrado aproximadamente diez réplicas considerables del terremoto principal.
Linkimer explicó que la ubicación de los movimientos fuera de la cobertura de las estaciones costarricenses dificulta la localización de las réplicas más pequeñas.
