Un sujeto asaltó un restaurante y luego a dos mujeres —incluida una menor de edad— con un desatornillador y un cuchillo. Por este caso, el Tribunal de Flagrancia del Segundo Circuito Judicial de San José dictó la condena de 11 años de prisión.
El hecho ocurrió la tarde del 4 de enero de 2026, en un centro comercial en Guadalupe. El hombre, de apellido Quirós, llegó acompañado de otro sujeto.
Según confirmó el Poder Judicial, dentro del local, abordaron a un trabajador de apellido Durango, quien estaba detrás de la caja registradora. Lo sujetaron del brazo y le colocaron un desatornillador en el abdomen para obligarlo a entregar su teléfono celular y el dinero.
En medio del asalto, también intentaron quitarle el celular a otro hombre, a quien golpearon en la nariz. El afectado logró escapar y refugiarse en una bodega.
Bajo amenaza, los asaltantes obligaron al personal a abrir la caja y sustrajeron ¢37.400 en efectivo, llevándose incluso la bandeja metálica antes de huir. Sin embargo, a solo 25 metros del lugar, interceptaron a dos mujeres. Utilizando un arma blanca tipo cuchillo, las amenazaron y las despojaron de sus celulares.
Minutos después, ambos fueron detenidos por las autoridades, que lograron recuperar los tres celulares robados y parte del dinero.
Quirós fue condenado por robo agravado y tentativa de robo agravado, mientras que su acompañante enfrenta el proceso en una causa aparte.
El caso de Quirós se realizó en un procedimiento abreviado, el cual, según el artículo 373 Código Procesal Penal se aplica cuando el imputado reconoce el delito que se le atribuye y todas las partes —Fiscalía, querellante y actor civil— están de acuerdo. Así, el caso se resuelve más rápido y el tribunal puede imponer una pena sin necesidad de un juicio largo plazo.
