Carlos Arguedas C., Shirley Vásquez. 29 noviembre, 2019
El sagrario del altar principal apareció tirado en el suelo. A un lado estaba el capón con las hostias consagradas. Foto proporcionada por Shirley Vásquez
El sagrario del altar principal apareció tirado en el suelo. A un lado estaba el capón con las hostias consagradas. Foto proporcionada por Shirley Vásquez

Desconocidos profanaron, entre la noche del jueves y el amanecer de este viernes, el templo católico de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en el Invu Las Cañas de Alajuela.

El hecho lo descubrieron vecinos a las 5 a. m. quienes de inmediato llamaron al cura párroco, Marcelo Araya, para informarle de que la iglesia estaba abierta.

Araya dijo que al llegar se encontró el sagrario que estaba en el altar principal tirado en el suelo y a la par el copón con las hostias consagradas. “No hubo sacrilegio”, dijo el sacerdote.

Asimismo, también tiraron al suelo una imagen de Cristo Rey, que es de madera y no presentaba daños. Igualmente, abrieron una alcancía que había en el lugar y revolcaron los armarios de la sacristía.

Marcelo Araya manifestó que en cuanto le avisaron, se imaginó ver imágenes destrozadas, y mucho más. "Sin embargo, lo más grave es ver el sagrario en el suelo profanado.

“No se llevaron los cáliz, ni otras cosas de valor que hay en el lugar, pero el daño al sagrario y lo que eso significa es muy fuerte”, agregó.

Por el momento se desconoce por donde ingresaron los vándalos. Una de las hipótesis es que las personas después de la misa del jueves en la noche, se escondieran dentro de la instalación, para luego perpetrar los hechos.

En criterio del religioso los individuos lo que buscaban era dinero en efectivo y solo se llevaron el contenido de una alcancía. “Esa alcancía supongo que tenía unas pocas monedas. Ahí pasa meses y el mes pasado que la abrimos tenía como ¢20.000”, manifestó.

También se analizaba la posibilidad de que hubiesen ingresado luego de subir por una verja y que luego abrieran la puerta lateral. Sin embargo, esa puerta se cierra con una aldaba por dentro.

El sacerdote Araya dijo que desde el lunes habían notado que el sistema de alarma no estaba funcionando y que desde ese momento avisaron a la empresa, pero agregó que no fue hasta este viernes, después del hecho, que funcionarios de la empresa se hicieron presentes para corregir el daño.

Agregó que también se colocará alambre navaja por encima de la verja para evitar el posible ingreso de extraños a las instalaciones.

Este viernes, a las 6 p. m., se tiene previsto realizar una misa de reparación con la presencia de monseñor Bartolomé Buigues Oller, obispo de la Diócesis de Alajuela. Ahí se leerán algunas oraciones y después se celebrar la Eucaristía, comento el sacerdote.

Al sitio se hicieron presentes oficiales de la Fuerza Pública, pero hasta el mediodía el caso no había sido puesto en conocimiento del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).